Crisis convulsivas

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Las crisis o convulsiones se producen por la alteración de la actividad eléctrica del cerebro y se clasifican según su intensidad y frecuencia

 
Los ataques o convulsiones de la epilepsia, ocurren cuando se altera la actividad eléctrica normal del cerebro y las manifestaciones dependen del tipo de crisis y del área cerebral que resulte afectada.

Las convulsiones se definen como alteraciones neurológicas comunes en los niños y ocurren con una frecuencia de 4-6 casos por cada 1.000 niños aproximadamente. Este problema constituye la causa más común de consulta pediátrica y es un problema que aflige mucho a los padres.

La presencia de una convulsión aunque es síntoma de una alteración del sistema nervioso central, no es suficiente para establecer un diagnóstico de epilepsia.

La convulsión se define como una alteración intensa e involuntaria de las funciones cerebrales, que se manifiesta como: afectación o pérdida de la conciencia, actividad motora anormal, anormalidades del comportamiento o alteraciones sensoriales. Algunas convulsiones se caracterizan por movimientos anormales sin afectación ni pérdida de la conciencia.

La epilepsia es una enfermedad que presenta convulsiones recurrentes no relacionadas con fiebre ni con alguna lesión cerebral aguda.

Por ello para establecer el diagnóstico se requiere de varios estudios médicos y aunque en la mayoría de los niños, no se logra determinar la causa de la convulsión, la mayoría de ellas no son complicadas y responden a los tratamientos, siendo pocos los casos de convulsiones persistentes que no obedecen a la medicación.

Por lo general, los niños propensos a desarrollar epilepsia pueden experimentar su primera convulsión durante alguna enfermedad viral y/o al presentar fiebre.

Las convulsiones que se presentan sin motivo aparente durante las primeras horas de la mañana y las que se acompañan con sensación de mareo, son comunes en la epilepsia infantil y en ocasiones suelen ser precedidos de cambios de humor, irritabilidad, dolor de cabeza y algunos cambios sutiles de la personalidad, lo que para muchos padres es una ayuda para predecir eventos y poderse preparar para atenderlos adecuadamente.

Los ataques o crisis se clasifican en parciales o focales y en generalizadas.

Las crisis parciales, se caracterizan por una descarga de neuronas de una parte localizada del cerebro y pueden ser:
- parciales simples, cuyos síntomas son movimientos secuenciales de una parte del cuerpo, dificultad para hablar, distorsión de la memoria, pérdida del sentido del tiempo, vómitos, palidez, sudación y otros.
- Las crisis parciales complejas, presentan alteración de la conciencia desde que inician o con una progresión de una crisis parcial simple.

- Las crisis generalizadas afectan a gran parte del sistema nervioso y se manifiestan por ausencias, con una interrupción brusca de la actividad neuronal, mirada perdida, en algunos casos rotación rápida de los ojos y se clasifican en: crisis tónico-clónicas, mioclónicas, atónicas o de ausencia o pequeño mal.

-Las crisisTónico-clónico o gran mal. Son cuando en la persona se detienen todas las actividades de manera abrupta y pierde el sentido por un corto tiempo. La fase tónica dura unos segundos y se caracteriza por la contracción sostenida de los músculos. La fase clónica, que le sigue, puede durar cerca de 5 minutos y en ella los músculos se relajan y contraen de manera espontánea, produciendo espasmos musculares constantes.

-Las crisisAtónico o crisis de caída. Se presentan cuando la persona pierde el tono muscular y el sentido por unos pocos minutos.

-En las crisisMioclónicas, por lo general, la persona permanece conciente y experimenta contracciones esporádicas breves y espasmos en uno o varios de sus músculos.

- En las de Ausencia o pequeño mal, la persona que generalmente es un niño, presenta breves alteraciones de la conciencia que ocasionan que se quede con la mirada fija y si bien en estos ataques parciales pueden intervenir los músculos, los sentidos y algunas actividades mentales, no llegan a ocasionar convulsiones generalizadas. En algunos casos se pueden presentar espasmos musculares u hormigueos en áreas específicas. En otros casos se presentan breves lapsos mentales.

 
 
 
El tratamiento principal de la epilepsia es con fármacos anticonvulsivos.
El tratamiento principal de la epilepsia es con fármacos anticonvulsivos.
Foto: esmas.com
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