Síntomas, diagnóstico y tratamiento

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Existen distintas causas por las que se alteran las personas y un diagnóstico adecuado es muy importante para quienes conviven con ellas

 
Se puede pensar que una persona es paranoide, cuando presenta actitudes como las siguientes, sin tener motivo aparente:
- Tener sospechas irracionales e injustificadas de que los demás intentan dañarla, engañarla, lastimarla, y vive guardando un gran rencor que no la deja disfrutar la vida.
- Cuando se niega a confiar en otras personas cercanas que le manifiestan siempre su cariño y tolerancia.
- Cuando interpreta erróneamente comentarios amables como amenazas ocultas.
- Cuando cree que su pareja sexual le es infiel, sin tener motivos para justificarlo.
- Cuando está pendiente de lo que dicen los demás, de sus miradas y actitudes y las relaciona con “amenazas”, “críticas” o situaciones no existentes.

El diagnóstico se establece cuando el médico ha descartado alguna enfermedad física que mantenga preocupada a la persona, por lo que se debe realizar un estudio completo, algunos análisis de rutina de sangre y orina y algunas pruebas estándar de funcionamiento mental.

Los delirios y la paranoia pueden relacionarse con otras enfermedades como: el alcoholismo y otras adicciones, trastornos suprarrenales o tiroideos, enfermedad de Alzheimer, eventos cerebrovasculares, tumores, mal de Parkinson, esquizofrenia, depresión y otros trastornos psiquiátricos. También algunos fármacos y deficiencias nutricionales graves pueden causar delirios.

Dado que todas las personas en algún momento de nuestra vida nos podemos sentir temerosas y perseguidas, para determinar si es una paranoia se deben tomar en cuenta algunos aspectos importantes como.
- Antecedentes negativos, es decir si la persona ha sido asaltada, violada, amenazada, acechada, secuestrada o ha sufrido algún evento traumático.
- Si el temor o delirio se prolonga más de un mes.
- Si la persona actúa de forma extraña, aún fuera de los episodios del delirio.
- Si no existe un origen orgánico identificable y real de los delirios.

Para dar el tratamiento, el médico debe considerar si la paranoia puede ser de peligro para la integridad de la persona o de quienes la rodean, ya que en un momento dado puede decidirse por hospitalizarlo para que reciba el tratamiento adecuado.

Entre los medicamentos recomendados están los antipsicóticos, que se administran en dosis que irán en aumento durante seis semanas, recurriendo a varios de ellos en caso de que alguno no funcione. Por regla general, los pacientes que responden a estos medicamentos pueden mantenerse estables con una terapia prolongada y en menor dosis.

La psicoterapia tiene éxito sólo si el paciente considera al médico como una ayuda, ya que el razonamiento es difícil para una persona paranoide quien puede pensar que el médico es su enemigo y desea dañarlo.

Otros miembros de la familia pueden participar en la terapia, pero sólo si el paciente reconoce que el único objetivo es ayudarlo. Cuando la psicoterapia surte efecto, la persona aprende a encontrar situaciones que fortalecen su autoestima y a evitar aquellas con posibilidades de consolidar sus delirios.

Entre las terapias alternativas que pueden ayudar están: la danza, el psicodrama, la meditación y la terapia con mascotas. Estas proporcionan relajación, confianza y permiten la visualización interior para poder reflexionar e identificar el origen de los temores.

 
 
 
En la paranoia se cree que siempre alguien quiere hacer daño.
En la paranoia se cree que siempre alguien quiere hacer daño.
Foto: Agencias
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