Este problema presenta los mismos síntomas que la ansiedad generalizada o el estado de pánico y es originado por algún factor identificable, por lo que se puede clasificar en:
- Ansiedad debida al consumo y uso de sustancias, generalmente adictivas. Como pueden ser: cafeína, nicotina, cocaína, éxtasis, mariguana, anfetaminas y otras más.
También es ocasionada por el síndrome de abstinencia al alcohol o a medicamentos ansiolíticos.
Así como por el consumo de ciertos medicamentos de uso controlado, como: pseudoefedrina, norepinefrina, fenilefrina, fenilpropanolamina, etilefrina, salbutamol y otras más.
- Ansiedad ocasionada por alguna enfermedad o condición de salud, entre las que destacan: hipertiroidismo, hiperfunción suprarrenal, hopoglucemia o baja de azúcar en la sangre o prolapso de la válvula mitral, entre otras.
- Ansiedad secundaria provocada por otro trastorno mental como puede ser: la crisis de pánico, el trastorno obsesivo-compulsivo, las fobias, la anorexia nervosa, o los trastornos depresivos.
- Ansiedad causada a situaciones de adaptación o cambios en la vida, como pueden ser los duelos familiares y de amigos, problemas de pareja, problemas escolares o laborales, cambio de residencia, enfermedad de algún pariente cercano, problemas económicos fuertes, falta de empleo y otros más.
El diagnóstico, se establece con la historia clínica que contempla duración de la enfermedad y posible origen de ella.
El tratamiento es determinado por el médico e incluye sesiones de terapia y el uso de medicamentos controlados, por el tiempo absolutamente necesario. Lo principal es controlar el origen de la ansiedad que por lo general es originado por un problema pasajero.
IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.