Tanto el hombre como la mujer, pasan por distintas etapas durante una relación sexual, que ocasionarán una serie de cambios fisiológicos y emocionales que constituyen la llamada respuesta sexual.
La respuesta sexual humana ha sido divida en cuatro etapas por Master & Johnson, investigadores sexuales. Estas etapas o fases son:
- Fase de excitación.
- Fase de meseta.
- Fase de orgasmo.
- Fase de resolución.
En el caso de la respuesta sexual masculina, cuando se alcanza un determinado punto de excitación, se llega a la eyaculación, que es la expulsión del semen con los espermatozoides y con ello al orgasmo.
Fase de exitación - Llenado de sangre en el pene con la consecuente erección.
- Tensión de la piel del escroto que aumenta de grosor, disminuyendo el espacio de la bolsa.
- Desplazamiento de los testículos hacia arriba dentro del escroto.
- Erección y dilatación de los pezones.
- Aumento del espasmo gradual de los músculos de brazos y piernas.
- Aumento de la tensión de los músculos del abdomen y del ritmo respiratorio.
- Erección total del pene, que puede mantenerse durante largo rato debido al adecuado control de la estimulación.
Fase de meseta
- Rubor sexual en el pecho, cuello y cara.
- Aumento de tensión muscular.
- Espasmos involuntarios de los músculos de la cara, cuello, abdomen y nalgas.
- Aumento de diámetro en la cabeza del pene y cambio de coloración.
- Elevación de los testículos y aumento del tamaño por congestión vascular.
- Salida de líquido seminal.
Fase orgásmica - Eyaculación o salida abrupta del semen, provocada por las contracciones de los testículos, la próstata y las vesículas seminales
- Aceleración del ritmo respiratorio.
- Aceleración de los latidos cardiacos.
- Aumento de la presión sanguínea.
Fase de resolución. - Contracción rápida del pene.
- Descongestionamiento del escroto y descendimiento de los testículos.
- Desaparece el rubor sexual y aparece un sudor generalizado.