Los dolores de cabeza son tan molestos, que si bien la mayoría no son peligrosos, si son incapacitantes, ya que las personas que los padecen no pueden realizar sus actividades normalmente.
Pueden deberse a varios factores que van desde ser un síntoma de algunas enfermedades, problemas de agudeza visual, por hambre o recargo estomacal, por desvelo o cansancio, por el consumo de tabaco, bebidas alcohólicas y otras drogas y hasta por la presencia de un tumor cerebral.
La máxima expresión de un dolor de cabeza es la migraña.
La migraña es un dolor punzante e intenso en la cabeza que empieza en las sienes y puede abarcar rápidamente todo un lado de la cabeza. En algunos casos se extiende a toda la cabeza o se presenta alternado, una vez el lado izquierdo y otra el derecho.
Hay dos tipos de migraña:
- Una que empieza por mareos, pérdida del apetito, cambio del estado de ánimo con tendencia a la tristeza o depresión y distorsiones visuales, como destellos de luz y puntos ciegos.
- La otra es la migraña común, en la que el dolor aparece de forma repentina cuando los vasos sanguíneos se dilatan y producen un mayor flujo sanguíneo que ocasiona un dolor punzante.
Los dos tipos de migraña, van acompañados generalmente de pérdida de apetito, náuseas, vómito y mayor sensibilidad e intolerancia a la luz.
Las migrañas se pueden presentar a cualquier edad, hay muchos niños y niñas que las padecen, pero son más comunes entre los 25 y los 60 años. Son tres veces más frecuentes en mujeres que en hombres y en muchas mujeres aumentan durante la menopausia. También son frecuentes en personas cuyos padres o hermanos padecen o padecieron migrañas.
Otro factor que se está estudiando es el papel de la fluctuación de niveles de serotonina, una sustancia química que produce el organismo parecida a las hormonas y que se cree que actúa sobre los vasos sanguíneos del cerebro.
Los factores que influyen en las migrañas, varían de una persona a otra y están relacionados con cambios hormonales, en la mujer durante el ciclo menstrual femenino y la menopausia. También tiene que ver el clima, la exposición a las luces brillantes, el estrés, algunos olores, el tabaco, el consumo de bebidas alcohólicas y otras drogas, el chocolate y otros alimentos que tienen diferentes efectos según la persona.