El diagnóstico para diferciar entre un dolor de cabeza común de una migraña es sencillo por los síntomas especiales que presenta la migraña.
Sin embargo, el diagnóstico se debe confirmar por un médico internista o un neurólogo después de elaborar la historia clínica del enfermo acerca de sus dolores de cabeza y los posibles factores que los provocan. Si así se requiere, el médico puede ordenar un análisis de sangre y de orina y una gammagrafía TC o estudios de Imagen de Resonancia Magnética, para descartar un tumor cerebral y otras posibles causas.
El tratamiento de la migraña depende de las condiciones de salud de cada persona y evidentemente en función de los factores que la desencadenan.
Hay tres formas efectivas según sea el caso:
- Por medio de fármacos profilácticos, que se toman diariamente entre los que están los betabloqueadores en dosis reducidas, los bloqueadores de los canales de calcio, los antidepresivos, los anticonvulsivos y los antiserotonínicos. Medicamentos que deben ser administrados y controlados por un especialista.
- También existen los antimigrañosos que se toman cuando se presenta la primera señal y tienen como propósito impedir el desarrollo de una migraña total.
- Otros medicamentos son las drogas sintomáticas, que se administran solamente en caso de cefaleas o dolores de cabeza, prolongados e intensos.
En el tratamiento, los especialistas recomiendan cambiar ciertos hábitos que pueden ser desencadenantes, como son algunos alimentos como las anchoas, los quesos fuertes, el consumo de carnes procesadas y de otros alimentos que contengan nitritos, así como el eliminar el consumo de vino y otras bebidas alcohólicas.
También se recomienda eliminar las altas dosis de vitamina A, realizar ejercicio físico, controlar el estrés, dormir al menos 8 horas diariamente, abandonar el tabaco y procurar no estar el lugares en donde las luces y sonidos sean fuertes, agresivos y cambiantes.
En algunas personas sirve mucho al inicio de la migraña, acostarse en una habitación tranquila y oscura durante un breve momento y/o tomar una aspirina con un refresco de cola o café, sin embargo el consumo constante de aspirina suele ocasionar efectos dañinos en el estómago, por lo que no debe abusarse de esta medida.