Es un padecimiento que afecta más a mujeres que a hombres y se presenta con mayor frecuencia entre los 10 y los 13 años de edad, lo que favorece que durante el crecimiento adolescente, se acentúe la desviación y se agrave el problema.
Aunque no se sabe bien por qué se origina, se han identificado algunos factores de riesgo como antecedentes familiares, posturas incorrectas, la falta de ejercicio físico o sedentarismo, cargar objetos muy pesados o utilizando solamente un lado del cuerpo el cargar excesivo peso.
La escoliosis puede ocasionar fuertes dolores y molestias en los adultos, pero en los niños casi no tiene manifestaciones y si las hay no son frecuentes, por lo que no se da la atención que requiere. En muchos casos son las modistas o sastres los que hacen notar alguna diferencia entre un lado del cuerpo y otro.
Aunque todas las personas tenemos una diferencia entre el lado izquierdo y el derecho, para detectar a tiempo durante la infancia una escoliosis, se recomienda observar de frente, espalda y perfil al niño o niña y poner atención sobre todo en:
-Si la cabeza está centrada entre los dos hombros.
- Si los hombros presentan la misma altura.
- Si los omoplatos, que son los huesos grandes de la espalda, están en la misma posición.
- Si el espacio formado entre el brazo, la axila y el tronco, tiene el mismo tamaño de un lado a otro.
- Si la altura de los huesos de la cadera conocidos como crestas ilíacas está pareja.
- Si las dos rodillas apuntan hacia el frente.
- Si las piernas no presentan curvaturas hacia fuera o hacia adentro.
IMPORTANTE El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.