Incontinencia fecal

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Ocurre cuando alguno de los mecanismos del recto o del músculo del esfínter anal no funcionan correctamente

 
Es la pérdida del control del esfínter anal. Este control se consigue desarrollar entre el primer y tercer año de vida dependiendo del sexo y del estímulo educativo que se de a los niños y niñas a la hora de defecar.

Esto tiene como consecuencia, una incapacidad para poder diferir el deseo de obrar a un momento y tiempo más cómodo y aceptable para la persona, lo que llevará a un escape de gases y/o a tener deposiciones o pequeñas salidas de materia fecal en forma involuntaria.

Este problema es más frecuente en mujeres mayores, aunque no exclusivo, ya que también hombres y personas jóvenes pueden padecer de esta enfermedad.

A pesar de ser una enfermedad muy frecuente y que causa un gran impacto en la calidad de vida, son muy pocos los enfermos que comentan o consultan al médico por este problema, por vergüenza, por considerarlo como parte del proceso de envejecimiento o por desconocer que existen varias alternativas de tratamiento.

La continencia fecal está controlada por 3 eventos fisiológicos:
- La presión del esfínter anal.
- La capacidad de recolección fecal dentro del recto.
- La sensación rectal que avisa cuando queremos ir al baño.

El esfínter anal es un músculo que se contrae para prevenir y controlar que la materia fecal salga del recto inesperadamente.

El recto, es la última parte del intestino grueso que tiene facilidad de estirarse un poco para que se vaya acumulando la materia fecal sin que la persona se de cuenta. A esto se le llama capacidad de recolección fecal y cuando ya está llena, manda una señal en forma de la sensación que todos conocemos y que nos indica que es hora de ir al baño, pero con tiempo suficiente para poder llegar. Si alguno de estos mecanismos del recto y del músculo del esfínter anal no están bien o funciona mal, entonces ocurre la incontinencia fecal.

Hay varias causas para que ocurra este problema:
- Durante y después de un parto, cuando ha sido difícil, sobre todo si se ha tenido que utilizar fórceps, ha ocurrido algún desgarro o se ha tenido que practicar una episiotomía, que es cuando se tiene que hacer un corte para agrandar la abertura de la vagina y facilitar la salida del bebé.
- La edad, por lo general entre los 50 o 60 años, cuando los músculos se van debilitando con la edad y las estructuras de apoyo de la pelvis se aflojan.
- Por daños en el músculo del esfínter durante una cirugía como puede ser por fisura anal o fístula perianal.
- Por daño de los nervios que controlan los músculos del ano, lo que ocurre en personas que padecen enfermedades como la diabetes, tumores de la columna vertebral, esclerosis múltiple y otras.
- Otro grupo importante de enfermos que padecen esta enfermedad son los ancianos, especialmente aquellos internados en casas de reposo y que tienen enfermedades neurológicas.

- La incontinencia fecal también puede ocurrir cuando se ha reducido la elasticidad del recto, porque esto puede acortar el tiempo entre la sensación de tener que ir al baño a defecar y la necesidad urgente de llegar. Este problema puede ser causado por una cirugía o una lesión consecuencia de radioterapia, que puede causar cicatrización y un endurecimiento de los músculos del ano.

IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.

 
 
 
Al reducirse la elasticidad del recto se origina la incontinencia.
Al reducirse la elasticidad del recto se origina la incontinencia.
Foto: esmas.com
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