Ataques y convulsiones

 
 
 
por: Redacción esmas/SSA
Fuente: esmas.com
 

Los ataques o convulsiones pueden ser peligrosos por los golpes o lesiones que durante su duración una persona puede sufrir

 
Las convulsiones pueden originarse por fiebre muy alta, enfermedades como la epilepsia, ingestión de drogas o por algún golpe en la cabeza.

Las señales de alarma son: caída súbita de la persona, en ocasiones expulsión de espuma por la boca, endurecimiento del cuerpo, temblores y movimientos sin control y pérdida del conocimiento.

En caso de presenciar un ataque o convulsión, debe actuar con mucha calma y hacer lo siguiente:

1. No trate de detener los movimientos del lesionado, no lo abrace, ni trate de levantarlo mientras dura el ataque o convulsión.
2. Retire de inmediato los muebles y objetos cercanos a la escena para evitar que se lastime.
3. Aflójele la ropa para que pueda respirar mejor.
4. No le dé nada de beber ni de comer.
5. Cuando pase la convulsión o ataque, coloque a la persona de lado, apoyada sobre su lado izquierdo y ponga su cabeza sobre una almohada o sobre su pierna. Háblele despacio y con cariño para que se vaya reanimando.
6. Si no respira, dele respiración artificial mientras llega el servicio médico de emergencia.

Para prevenir los ataques, en caso de tratarse de epilepsia o alguna otra enfermedad, consulte al médico y siga el tratamiento al pie de la letra.

En caso de fiebre muy alta, contrólela con algún medicamento para la fiebre, coloque compresas frías en la frente, nuca, pies del enfermo y si puede sométalo a un baño tibio durante varios minutos.

 
 
 
Retire todos los muebles y objetos para evitar que la persona se lastime.
Retire todos los muebles y objetos para evitar que la persona se lastime.
Foto: esmas.com
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