La pérdida de conciencia es un problema que debe siempre tomarse en consideración, ya que puede ser consecuencia de algo poco importante y pasajero como puede ser un desmayo por insolación, pero también puede ser una señal de que algo grave está pasando en el organismo por lo que siempre se requiere de una revisión médica.
Para el diagnóstico de una persona inconsciente, es bueno que el médico cuente con datos de su historial de salud para establecer el posible origen de la pérdida de conciencia, en especial si la persona padece: diabetes, hipoglucemia, epilepsia, arritmias cardíacas, enfermedades renales o hepáticas entre otras.
También es importante que alguien de la familia, siempre sepa lo que está tomando la persona, con relación a medicamentos, drogas, bebidas alcohólicas o a cualquier otra sustancia tóxica que haya podido ingerir. De preferencia es bueno contar incluso con una muestra de los fármacos que se han tomado.
Dado que la persona inconsciente no puede mencionar qué siente, qué le duele y el origen de su estado, el médico deberá hacer una revisión completa que incluye:
- Examen de respiración. Si ésta alterna una fase rápida y otra lenta con interrupciones por segundos, puede indicar una lesión cerebral (respiración de Cheyne-Stokes.
- Toma de presión.
- Electrocardiograma.
- Toma de temperatura. Si está alta es prueba de una infección y si está baja, de que la persona ha estado expuesta al frío.
- Revisión de la piel en busca de lesiones externas.
- Palpación de la masa del abdomen para determinar posible hemorragia interna.
- Revisión del cráneo para identificar posibles golpes.
- Revisión de los reflejos en rodillas, planta del pie o las pupilas, que con su tamaño y capacidad para moverse o reacción a la luz intensa, pueden indicar que algo está ejerciendo una presión dentro del cráneo. El tamaño de las pupilas puede variar en una persona con medicación para el glaucoma, por ello es importante que el médico conozca este detalle.
- Posturas inusuales, como rigidez o flaccidez en el cuello, mandíbula, espalda, brazos o piernas. La flaccidez es más grave porque indica la pérdida total de la actividad en ciertas áreas del sistema nervioso.
Entre las pruebas que el médico requiere para establecer un diagnóstico están:
- Pruebas de laboratorio como: análisis de sangre para medir niveles de azúcar, de glóbulos rojos, blancos (que indiquen infección), sal, alcohol, drogas y concentración de oxígeno o anhídrido carbónico.
- Análisis de orina, para buscar azúcar y sustancias tóxicas ya sea por fármacos o por drogas.
- Pruebas de imagenología, como tomografías computarizacas y/o resonancias magnéticas, para descartar lesiones cerebrales o hemorragias.
- Si se sospecha de infección cerebral, se debe realizar una punción lumbar, es decir la extracción de una muestra de líquido cefalorraquídeo por medio de la inserción de una aguja en la columna lumbar. En personas cuyo estado de coma puede deberse a la presencia de tumores o a una hemorragia cerebral, antes de la punción se deben realizar una tomografía o una resonancia magnética, para asegurarse de que la presión cerebral no está elevada.