También conocida como
dolor facial asogénico, es poco común y se llama así a los dolores de cabeza agudos y muy dolorosos que suelen presentarse varias veces al día, durante mucho tiempo y después desaparecen por un período de tiempo similar.
Es altamente incapacitante por lo insoportable del dolor que se considera uno de los más fuertes que el hombre puede soportar sin perder la consciencia. Cada evento suele durar entre media hora y tres horas y deja mucho agotamiento, temor y depresión, que en algunos casos ha llevado al suicidio.
El dolor suele presentarse de forma intensa y es unilateral es decir, se presenta siempre en la misma zona de la cabeza o cara.
Afecta más a los hombres entre la adolescencia y la juventud y por lo general no vuelve a presentarse más alcanzados los 70 años. Los dolores aparecen con más frecuencia durante el sueño, llegando a despertar al enfermo.
Se asocia con lagrimeo y escurrimiento nasal y pueden llegar a acompañarse de agitación y de intolerancia a la luz y al ruido y en ocasiones hasta de náuseas.
No se conocen sus causas, aunque los eventos parecen estar relacionadas con los ritmos circadianos y con una posible deficiencia en el hipotálamo. La ingestión de alcohol en las personas que padecen este problema, suele desencadenar un ataque en un periodo máximo de dos horas, y el consumo de tabaco durante los ataques, suele acentuar el dolor.
Para el tratamiento, se utilizan por lo general analgésicos y otros medicamentos utilizados para la migraña común, ya que no hay nada específico para la cefalea en racimo, sin embargo los tratamientos tienen poco efecto.
Van enfocados tanto a tratar de aliviar los síntomas durante un ataque, como a prevenirlos y por lo general se utiliza oxígeno puro, ergotaminas y triptanos, que tienen que utilizarse con muchas precauciones y limitaciones por sus efectos vasoconstrictores.
IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.