Calambres

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Casi todas las personas en alguna etapa de su vida han padecido un desagradable calambre, también conocido como espasmo muscular

 

Los calambres son contracciones involuntarias y breves de un músculo, que se pone rígido y al hacerlo produce dolor y una sensación muy desagradable, además de inmovilidad en el músculo afectado, que por lo regular son los de las piernas o pies y presentándose violenta y súbitamente en ocasiones durante la noche.

A pesar de que no se les da la debida importancia debido a que duran poco, son un aviso del cuerpo que indica que algo no funciona adecuadamente y un calambre fuerte puede provocar un desgarro muscular, por lo que el dolor puede persistir acompañado de sensación de fatiga y agarrotamiento, lo que desaparece en unos minutos si se deja descansar un poco.

Por lo general, los calambres son causados por tres motivos: mala postura, fatiga muscular o falta de minerales y vitaminas, así como por sedentarismo.

También pueden presentarse por espasmos musculares, ocasionados por: deshidratación, durante el embarazo, por hipotiroidismo y otros problemas metabólicos, por alcoholismo, insuficiencia renal o por el consumo de ciertos medicamentos.  

Y se pueden prevenir:

  • Mantener una dieta balanceada y equilibrada en sales minerales y vitaminas a través del consumo de dos litros de agua diarios, frutas y verduras que contengan potasio, calcio, hierro, magnesio, vitamina B12 y B6 entre otras.
  • Haciendo ejercicios físicos, por lo menos caminando media hora diariamente para que los músculos no estén rígidos. La falta de elasticidad de los músculos en personas sedentarias o enfermas, favorecen los calambres.
  • Si se es atleta o se va a participar en algún evento deportivo, es necesario entrenarse y calentar los músculos de forma progresiva.
  • Relajarse y respirar durante los entrenamientos, competencias y realización de ejercicios físicos.
  • Evitar el agotamiento físico muscular al hacer ejercicios o trabajos que involucren un gran esfuerzo físico.
  • Realizar ejercicios de calentamiento, estiramiento y flexibilidad, así como de enfriamiento evitando parar de golpe al hacer ejercicios.
  • Evitar los estiramientos y movimientos bruscos.
  • Adoptar posturas cómodas y relajadas para dormir, de preferencia de lado y que no impliquen contracciones musculares bruscas.
  • Evitar el exceso de peso en las piernas y pies durante la noche.
  • Si se tiene oportunidad dar una serie de masajes en las partes afectadas, seguido para ayudar a relajar el músculo y activar mejor la circulación.

Si los calambres son persistentes, seguidos, duran mucho tiempo y dejan adolorido el músculo, hay que consultar un médico ortopedista, internista o especialista en medicina del deporte.

IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.

 
 
 
Los calambres son espasmos musculares muy dolorosos.
Los calambres son espasmos musculares muy dolorosos.
Foto: Agencias
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