Un autodiagnóstico del sobre peso u obesidad se puede hacer de forma particular, cuando al observarse frente a un espejo, la persona se vea gorda y fláccida, pero si su complexión es es musculosa y de osamenta robusta, aunque su peso sea mayor porque sus huesos y músculos pesan más que su grasa, no necesariamente es obesa. El problema no está en el peso por sí mismo, sino en la cantidad de grasa acumulada, por lo que para determinar el volumen de grasa, el médico pregunta primero sobre los hábitos alimenticios y los antecedentes personales y para establecer la cantidad de grasa existente puede utilizar calibradores, que miden el grosor de un pliegue de piel, es decir, la cantidad de piel y tejido adiposo que contiene y que puede ser sujetado entre los dedos.
Más o menos se calcula que el 50% de la grasa corporal se almacena en el tejido subcutáneo, por lo que los pliegues bajo el brazo o exactamente arriba de las caderas con un grosor mayor a 2.5 cm. indican que hay un exceso de grasa corporal.
Otras pruebas para establecer un diagnóstico son los análisis hormonales, de sangre, de orina. Los primeros son muy importantes ya que en muchas ocasiones la obesidad obedece a un hipotiroidismo, es decir que la glándula tiroides está poco activa.
Otras causas de la obesidad pueden ser la depresión, los padecimientos de insuficiencia cardiaca congestiva, la insuficiencia renal o la cirrosis hepática que ocasionan una acumulación excesiva de líquidos. El consumo de esteroides durante mucho tiempo también ocasionan aumento de peso.