La obesidad es una enfermedad crónica, por lo que hay que controlarla y evitarla desde la infancia, sobre todo si ha notado que hay tendencia a subir de peso o si alguien en la familia la padece. Muchas personas creen que es mejor y señal de salud cuando un niño o niña están gorditos, la verdad es que no es así y el aumentar de peso desde la infancia va a dificultar su control en la adolescencia y vida adulta.
Entre las medidas preventivas para evitar la obesidad están:
- Evitar que nos niños y niñas consuman exceso de alimentos con alto contenido en carbohidratos, como los alimentos chatarra, fritos, dulces, chocolates o refrescos.
- Controlar su peso desde que son pequeños y ante cualquier exceso consultar un nutriólogo para que establezca una dieta adecuada y segura.
- Desayunar y almorzar bien y evitar una cena pesada. No acostarse inmediatamente después de comer.
- Hacer ejercicio físico todos los días.
- No tomar bebidas alcohólicas en exceso.
- No fumar.
- Equilibrar bien las tres comidas del día y evitar comer entre comidas galletas, dulces o botanas.
- De preferencia comer alimentos naturales, cocidos, al vapor o asados en lugar de fritos.
- Consumir en las tres comidas, frutas, verduras y alimentos con alto contenido de fibra.
- Acostumbrar al intestino a defecar por lo menos dos veces al día.
- Consumir raciones moderadas de alimentos que contienen carbohidratos y no repetir las dosis.