La risa es un reflejo y un sentimiento innato del ser humano, sus efectos se traducen en sentimientos positivos que revelan estados de esperanza, alegría, felicidad, optimismo y deseos de vivir.
Se desarrolla más o menos a la sexta semana de vida y es tan grata, que cuando un bebé sonríe, logra sacar también una sonrisa en quienes lo disfrutan.
Diversas investigaciones confirman que solamente 5 minutos de risa al día son como 45 minutos de ejercicio ligero, por lo que constituyen un factor positivo en el estado físico y mental de los individuos, pues no sólo "alegra el alma" sino que es un mecanismo de defensa contra el dolor, la ansiedad y el estrés.
Muchos estudios realizados demuestran que el tener sentido del humor y la risa, mejoran la salud integral y la calidad de vida.
Pero ¿por qué?
Entre otras cosas, porque la risa hace que el sistema endocrino ordene al cerebro la secreción de endorfinas, que ayudan en el control del dolor, de adrenalina, componente que incrementa la creatividad y la imaginación, dopamina, que favorece la agilidad mental y de serotonina que tiene efectos calmantes y disminuye el hambre y la ansiedad.
Por otro lado bajo el estímulo de la risa se liberan sustancias que ayudan a la digestión y otras que favorecen la circulación de la sangre.
También, la risa proporciona un masaje vibratorio a todo el cuerpo, aleja temores, elimina toxinas y fortalece al sistema inmunológic y por si fuera poco, también mejora la respiración, fortalece al corazón, disminuye la hipertensión, al incrementar el riego sanguíneo, fortalece los músculos y eleva la producción de células T, que combaten infecciones y tumores.
Además eleva la autoestima y confianza en personas con depresión, la creatividad y productividad, elimina los pensamientos negativos y la sensación de miedo, ayuda a minimizar los problemas y combate el insomnio.
Sin embargo, las personas tienden a olvidar las bondades de la risa y la borran de su rostro sustituyéndola por gestos, que denotan seriedad, pero al mismo tiempo son propios de una vida llena de estrés y preocupaciones, que sólo producen enfermedades.
Lo cierto es que a mayor edad, cada vez reímos menos ya que la mayoría de los niños, ríen en promedio entre 300 y 400 veces por día, mientras que los adultos sólo lo hacen 10 veces en promedio y eso es importante si pensamos en que hay muy pocos niños que padecen de contracturas musculares y en cambio casi todos los adultos presentan dolor de cuello, espalda, cintura y cabeza. Y es que reírse, permite además distender y relajar los músculos de la nuca y del cuello.
La risa además tiene el don de contagiarse rápidamente, lo que provoca un ambiente de bienestar muy agradable en las reuniones, en el hogar y en los sitios de trabajo, así que aprovechemos este don que además no cuesta nada y nos permite borrar las tensiones y mantener en buen estado nuestra salud.
Risoterapia ya está siendo considerada para los tratamientos médicos, ya que un minuto de risa equivale a 45 de relajación y a 70 minutos de ejercicio.
Ya existen hospitales y médicos que se dedican mediante una previa preparación a dar a los enfermos alegría, compañía, liberación de energía negativa y ha sido muy exitosa su incorporación en los tratamientos médicos, sobre todo de niños y personas con enfermedades graves.
Los niños mejoran notablemente su tratamiento de tal forma que los tiempos de hospitalización se acortan, comen mejor y cambia notablemente su autoestima y su capacidad de recuperación.
Lo mejor es que cualquier persona puede ser un técnico en risoterapia y la satisfacción de dar alegría a alguien que la necesita, es infinita. Hay centros de capacitación para esta maravillosa y efectiva técnica.