Las células madres son las células maestras del cuerpo que tienen el potencial de desarrollarse en diferentes células especializadas que componen diferentes órganos y tejidos del cuerpo como el corazón, hígado, pulmón, cerebro, huesos, músculos.
Se piensa que al controlar el desarrollo de estas células en un laboratorio, se pueden hacer crecer varios tipos de tejidos para reemplazar áreas enfermas del cuerpo.
Las células madre pueden provenir de varias fuentes además de los embriones como: células adultas, cordones umbilicales que se tiran, placentas y otro tejido fetal.
Esta investigación también es promisoria. Sin embargo, las células que más versatilidad y potencial tienen son las células de un feto de 10 semanas. Los experimentos han demostrado que las células madre de adultos no son tan especializadas y no pueden formar tejido específico como las células de embriones.
Además, las células madre de embriones pueden ser mantenidas en cultivo en un laboratorio. Esto ha abierto a la posibilidad de tratar varias enfermedades que traen consigo la degeneración celular y tisular como el cáncer.
A esto se le ha llamado “terapia celular”. Lo que se hace es dirigir a las células madre cultivadas a dividirse y a crecer para ser tejidos específicos u órganos y así reparar la parte dañada en el paciente. Lo más asombroso de estas células es que pueden regenerarse solas por siempre en un laboratorio (en vitro) y ser una fuente ilimitada de células madre pluripotenciales.
Muchos médicos que apoyan los bancos de células madres afirman que este tipo de investigación básica puede algún día proporcionar la cura para tratar condiciones como la enfermedad de Alzheimer, cáncer y diabetes entre otras.
Sin embargo, la controversia sobre la investigación en células madre continúa debido a que el embrión si es considerado una persona o un ser vivo tiene derecho a la vida. El obtener células madre de embriones en destrucción o muerte es considerado por muchas personas como anti-ético, aún en muchos países en donde el aborto es legal.
Las personas a favor de la investigación en células madres argumentan que el embrión hasta los 14 días no puede ser tratado igual que una persona ya que no puede crecer por sí solo en un organismo completo. Las personas en contra argumentan que es investigación innecesaria ya que existen otro tipo de formas de obtener nuevos medicamentos y curas para enfermedades.