Una
prótesis es un dispositivo que sirve como extensión de alguna extremidad o parte del cuerpo, para reemplazar un hueso o articulación que ha sido dañada o con el objeto de establecer o reestablecer alguna función.
Hay prótesis diseñadas para diferentes partes del cuerpo: ojos, brazos, manos, piernas, cadera, rodillas, dientes o pene, y su uso, ha permitido a miles de personas mejorar su calidad de vida y reintegrarse a sus actividades de forma normal.
La cadera está integrada principalmente por los huesos de la pelvis y la cabeza del fémur y es una parte del cuerpo muy importante para su sostén, movimiento y equilibrio. Pero hay varias razones por las que puede lastimarse o dañarse y dejar de funcionar, lo que además es acompañado por dolores muy fuertes, incapacidades y un fuerte deterioro en la calidad de vida.
Cerca del 60% de personas mayores de 60 años, sufren de problemas de cadera. Entre las causas más comunes está la artrosis de cadera, que se produce cuando el cartílago que cubre las articulaciones se desgasta. Este problema puede ocasionarse por enfermedades como la displasia de cadera, la artritis reumatoide, una necrosis avascular y otras.
Otros motivos pueden ser: problemas genéticos entre los que se encuentra el acortamiento de algún hueso de la pierna o desviaciones de los huesos, por traumatismos, fracturas por accidentes, cáncer o los generados por la edad como la osteoporosis.
Existen varios tipos de prótesis para cadera y varios procedimientos para colocarlas, pero con los avances de la ciencia y tecnología médica, estos son cada vez más sencillos, menos agresivos y permiten una rehabilitación más rápida y efectiva.