Clínica del Dolor

 
 
 
por: Línea de la Salud/Redacción
Fuente: esmas.com
 

El terrible y desgastante dolor, se puede controlar de diversas maneras en las Clínicas del Dolor

 
Nadie se escapa de sus efectos ya que es la principal manifestación de cualquier enfermedad o daño en el organismo.

Si bien el dolor es una señal de alarma del organismo para indicar que algo no está funcionando mal, también es sin duda uno de los principales problemas que afectan la salud integral de una persona, es muy subjetivo, ya que cada quien lo vive de forma diferente y muchas veces es incomprendido y minimizado, por lo mismo.

Es la principal causa de consulta médica y es por ello que tanto los investigadores, laboratorios, médicos y pacientes se preocupan por restablecer el bienestar, para poder así también controla adecuadamente la enfermedad del enfermo.

Los anestesiólogos, son médicos que durante una cirugía tienen la responsabilidad de mantener las funciones vitales del cuerpo mientras el enfermo está “dormido” y también controlan el dolor para que el cirujano pueda realizar todo tipo de maniobras como cortar y coser, que de otra forma serían muy dolorosas e insoportables.

Durante los últimos años, muchas de estas técnicas utilizadas para controlar el dolor en una cirugía, se pueden utilizar para controlar otras clases de dolores, por lo que muchos anestesiólogos se han especializado en el control del dolor, y de ello han surgido las llamadas clínicas del dolor.

Existen varios tipos de dolor, el nosiceptivo, que afecta músculos y huesos, el neuropático, que afecta los nervios y el somatoforme, que tiene que ver con el dolor ocasionado por el estado de ánimo, o sea que es psico-afectivo.

Primeramente, es importante diferenciar entre un dolor agudo y un dolor crónico, ya que los tratamientos a seguir son muy diferentes:
- El dolor agudo, es el que dura poco tiempo y se presenta por lo general después de una lesión, cirugía o enfermedad, desapareciendo generalmente cuando la persona sana.
- El dolor crónico, permanece por mucho tiempo a pesar de sanar la lesión original. Este tipo de dolor afecta mucho la calidad de vida, ya que produce enojo, tristeza, desesperación y puede llegar a alterar la personalidad, interrumpir el sueño, interferir con el trabajo y las relaciones, producir ideas suicidas y también afecta profundamente a los otros miembros de la familia.

Los especialistas en el dolor, además de ser expertos en el tratamiento del dolor, también lo son en el establecimiento de la causa del dolor. El diagnóstico se establece después de escuchar la descripción de los síntomas, realizar un examen físico y conocer los antecedentes de salud. A veces son útiles algunos estudios diagnósticos adicionales como radiografías, pruebas de anestesia local y otros.

Gracias a los avances rápidos de la medicina moderna, ahora existe una gran variedad de tratamientos para el dolor, lo que es muy importante, ya que el nivel de dolor varía de persona a persona y esto obliga a establecer siempre un plan individual para el tratamiento que puede incluir un sólo método o una combinación de medicamentos, terapias y procedimientos.

Entre los medicamentos que se utilizan con más frecuencia están los analgésicos, anti-inflamatorios, antidepresivos y anti-epilépticos. Sin embargo es muy importante no consumir por varios días los analgésicos (más de tres días los niños o de 7 en los adultos) y tener un control médico adecuado en el consumo de los demás medicamentos para evitar complicaciones.

Otra forma de tratamiento del dolor es mediante la aplicación de inyecciones, de anestésicos locales alrededor de los nervios o dentro de las articulaciones y pueden o no contener medicamentos, como la cortisona. Esto puede reducir la hinchazón, la irritación, los espasmos musculares o las transmisiones eléctricas anormales de nervios que causan el dolor.

La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea, es un procedimiento muy común. No duele y no requiere agujas. Para ello se utiliza un aparato pequeño, que funciona con pilas y puede estimular las fibras nerviosas a través de la piel para disminuir el dolor. A veces se usa la estimulación eléctrica con acupuntura.

Otro método es la terapia física, que por medio de ejercicios específicos, hidromasaje, ultrasonido, masaje y manipulación, reestablecen además las funciones perdidas o afectadas.

Para calmar el dolor también se utilizan técnicas de relajación como la bioautorregulación que además reducen los espasmos musculares y disminuyen el estrés.

Solamente en casos muy necesarios de debe recurrir a la cirugía, pero antes de deben agotar las otras opciones para el tratamiento del dolor crónico.

En las clínicas del dolor, comúnmente se tratan problemas como: dolor de espalda, el ocasionado por cáncer, herpes, culebrilla, la distrofia simpática, problemas de los nervios, migraña y dolores de cabeza, artritis o secuelas de cirugías o accidentes.

Los centros con programas de tratamiento integral del dolor generalmente están dirigidos por un médico anestesiólogo y un grupo de médicos, enfermeras, terapistas y profesionales en medicina que son expertos en el control de trastornos dolorosos.

 
 
 
El dolor es una señal de que algo no funciona bien en el cuerpo.
El dolor es una señal de que algo no funciona bien en el cuerpo.
Foto: Agencias
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