Específicamente en el sistema límbico del cerebro, que es el encargado de regular el componente emocional de nuestra conducta.
Y es que el contacto con la naturaleza induce a la liberación de endorfinas, generando sensaciones de tranquilidad que distensionan y gratifican nuestros procesos mentales y aunque en general cualquier interacción con la naturaleza es capaz de inducir este efecto, son aquellos elementos que interactúan directamente con el hombre los que permiten mejores resultados. En este caso de los animales.
La zooterapia se aplica también a personas mayores, pero tiene mejores resultados en los niños, debido a que su pensamiento afectivo, es menos racional y más abierto al disfrute, que el de los adultos.
Los principales efectos identificados de la zooterapia son:
- La estimulación de células T, endorfinas y hormonas que permiten realizar mejor los movimientos corporales, gozar, reír y expresar de manera positiva los sentimientos.
- Disminución del dolor y de estados depresivos.
- Disminución de la sensación de soledad y mayor facilidad para interactuar con desconocidos.
- Aumento de la autoestima, mediante el ejercicio, la actividad lúdica, la alegría y el optimismo.
Hasta este momento, las zooterapias más efectivas son: la equinoterapia, la delfinoterapia y la terapia con animales menores como los perros y los gatos.