Hidroterapia, una fresca y deliciosa opción

 
 
 
por: Bertha Sola
Fuente: esmas.com
 

El agua ha servido por mucho tiempo para el tratamiento, curación y rehabilitación de muchas enfermedades, pero también es ideal para la relajación ante situaciones de mucho estrés

 

El agua es un elemento vital para el ser humano, no solamente para su consumo sino para su uso en múltiples actividades cotidianas como la higiene personal y de los objetos de uso personal y del ambiente, lo que favorece enormemente la salud.

Uno de los deportes más promovidos en la actualidad, por sus efectos en el sano crecimiento y desarrollo de los niños es la natación.

Pero también ha sido utilizada desde la antigüedad y por todas las culturas, para el tratamiento, curación y rehabilitación de diversas enfermedades.

El agua para fines terapéuticos, ya sea fría o caliente, en forma de hielo o de vapor, alivian dolores, producen relajación y contribuye en general a conservar la salud integral.

Los tratamientos son diversos, incluyen baños de inmersión, generalmente en agua fría, baños calientes en tina, de asiento para aliviar molestias en el colon y recto, de barro, de vapor, saunas, regadera de chorro muy fino, frotación con sales, chorro a presión, compresas frías o calientes, lavados e irrigación del colon y terapias de rehabilitación con resultados sorprendentes en hidromasajes, fisioterapia y medicina de rehabilitación con ejercicios para personas discapacitadas o con problemas neuromotores, mentales, de personalidad o musculoesqueléticos.

La hidroterapia, incluye también el tomar agua, de forma normal y con cualidades especiales, como las minerales, para mejorar la digestión.

Con relación a la higiene personal, los baños públicos y privados construidos por los romanos y otras culturas son un ejemplo representativo de la importancia que daban al agua para la salud, y generalmente los baños públicos incluían, como también sucede ahora un gimnasio, para favorecer el contacto social y el bienestar físico y mental.

En México, los baños de vapor turcos y rusos, y el tradicional temascal, herencia de los indígenas mexicanos, siguen gozando de gran demanda y popularidad.

Y durante los últimos años, la hidroterapia ha ganado un lugar importante en la fisioterapia y en la medicina de rehabilitación.

La hidroterapia es realizada por médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería y fisioterapeutas. En los centros de rehabilitación y hospitales psiquiátricos se usa para relajar músculos y articulaciones, para calmar la ansiedad, aliviar el estrés y aumentar la movilidad. Ésta última se logra con la natación y el ejercicio bajo el agua, que pueden ayudar a mantener y ampliar la capacidad de movimiento de pacientes con artritis y otros trastornos musculares y articulatorios.

En los balnearios termales o clubes para la salud, es supervisada por un fisioterapeuta, un masajista o un terapeuta ayurvédico para tratar músculos y articulaciones doloridos.

Sin embargo, el lugar más común para utilizar el agua como terapia es la casa, donde se usa como forma de autotratamiento mediante un baño relajante, para calmar dolores musculares o para inducir el sueño.

Como parte de un programa para controlar el dolor, la hidroterapia en forma de baños tibios en un cuarto oscuro puede ayudar a los pacientes a concentrarse en ejercicios respiratorios y otros métodos para controlar el dolor.

Entre las formas más usuales de hidroterapia están:

  • Los baños de asiento, para calmar padecimientos como: hemorroides, fisuras anales e infecciones vaginales.
  • Flotar en una tina o alberca especial ayuda a las personas con artritis o que han sufrido un derrame cerebral, al ejercitar sus articulaciones.
  • Los baños medicinales en agua tibia o caliente mejoran la circulación sanguínea.
  • El baño de vapor elimina la congestión nasal y alivia los músculos adoloridos y articulaciones rígidas. Muchas personas los utilizan también para bajar de peso.
  • Las compresas de hielo reducen la inflamación provocada por golpes, lesiones deportivas y extracciones dentales entre otros padecimientos.
  • El vapor medicado alivia la congestión del pecho.
  • Los apósitos húmedos y tibios sobre algún furúnculo o grano que está muy inflamado, ayudan para que se puedan drenar fácilmente.
  • Envolver en toallas mojadas de agua fría a una persona en estado de agotamiento por el calor, que hace que disminuya rápidamente la temperatura del cuerpo, por lo que representa un tratamiento de emergencia muy eficaz, al igual que el introducir a un niño en una bañera o regadera cuando su temperatura se ha elevado peligrosamente.
  • El lavado de heridas es fundamental para evitar infecciones severas.
  • Los masajes bajo el agua y la ejecución de ejercicios, facilitan la movilidad de los músculos y con ello su rehabilitación.
  • En algunas instituciones psiquiátricas, el sumergir a los pacientes excitados o agresivos en tanques de flotación con agua tibia y gran cantidad de sales, ayuda mucho a calmarlos.

Otros usos de la hidroterapia han alcanzado a madres embarazadas, para hacer ejercicios aeróbicos durante el embarazo y muchas de ellas, tienen también su parto en este medio.

Para las personas mayores, obesas o lastimadas, los ejercicios aeróbicos en albercas, son de gran ayuda para fortalecer sus músculos y huesos sin que realicen ejercicios que puedan representar un peligro de lesiones o una fuerza excesiva que no deban realizar.

 

 
 
 
La hidroterapia se aplica en problemas neuromusculares y cerebrales.
La hidroterapia se aplica en problemas neuromusculares y cerebrales.
Foto: esmas.com
Fotogalería Videos