¿Te van a operar?

 
 
 
por: Bertha Sola
Fuente: esmas.com
 

La cirugía es la opción disponible después de tratamientos fracasados o en emergencias. Infórmate bien con tu médico sobre los estudios previos que necesitas, el tipo de cirugía y cómo será la recuperación

 

La cirugía es la práctica más radical y extrema a que se debe llegar cuando otras opciones de tratamiento no han funcionado o cuando la vida, la integridad física o la salud de una persona depende de la extirpación de un órgano o parte de tejido dañado, de la reparación de una lesión o ante la necesidad de un trasplante de órgano.

Toda cirugía, aunque sea menor y voluntaria, es decir no necesaria como pueden ser las de cirugía plástica o estética, suponen un riesgo para el paciente, por lo que es necesario que antes de practicarla, el médico conozca bien los antecedentes del enfermo, su historia clínica, cirugías anteriores y reacciones a ellas, medicamentos que se han consumido durante los meses anteriores, sustancias a que se es alérgic@ y hasta las condiciones actuales de su situación emocional, para que todo se prepare adecuadamente.

Entre los riesgos de una cirugía están:

  • La anestesia, que debe ser aplicada por médicos especialistas.
  • La reacción a medicamentos, tanto por sus efectos secundarios, como a posibles reacciones alérgicas.
  • La cicatrización, en personas diabéticas, malnutridas o desnutridas o por problemas de la piel.
  • La reaparición de tejidos dañados. Ninguna cirugía puede garantizar que todo el tejido dañado se haya extirpado o que no pueda volver a aparecer.
  • Las hemorragias, debido a problemas circulatorios o a falta de factor VIII y IX en la sangre.
  • Los paros cardiacos y respiratorios, que se pueden presentar por efecto de la anestesia, hemorragias o la propia enfermedad.

Antes de tomar la decisión de operar y si hay tiempo para ello, se recomienda que ante cualquier duda, por insignificante que parezca, se pida otra opinión, ya que en ocasiones, otro médico puede tener alguna alternativa que debe tomarse en cuenta antes de la cirugía.

Es un derecho de todo enfermo, el tener toda la información que le solicite al médico con todo respeto, el expresar sus temores, dudas, confusiones y el pedir una explicación exhaustiva del procedimiento, tratamiento, riesgos y resultados esperados, con el respeto que merece cada persona.

Hay que ponerse en manos de un médico que tenga experiencia, hable con la verdad e inspire confianza, que respete el temor y sepa calmar la ansiedad del enfermo es importante para la recuperación.

Desafortunadamente si la intervención se produce por una urgencia médica, no habrá tiempo de aclarar muchas dudas, pero los familiares del enfermo deberán estar pendientes que todo se realice con respeto y dignidad y que sea lo adecuado para el enfermo.

Además de la historia clínica, es necesario siempre contar con un análisis preoperatorio que consiste en:

  • Electrocardiograma.
  • Análisis de sangre para conocer los niveles de lípidos, de glóbulos rojos y blancos, el tipo de sangre y el tiempo de coagulación, además de que en la sangre se puede detectar si existe alguna infección o señal de otra enfermedad.
  • En algunos casos, dependiendo del tipo de cirugía y la causa, deberán tomarse radiografías, tomografías, imágenes de resonancia magnética, tomografías y otros estudios de imagenología, que permitan ubicar bien el problema y el daño.

Entre las cosas que debes saber de los estudios pre-operatorios, están:

-  Tipo de sangre: Los grupos existentes son el A-B-AB-0 y el factor RH puede ser + positivo o – negativo. Esto es importante en caso de requerir una transfusión. En muchos hospitales se pide como requisito para una cirugía, la donación de entre 3 y 5 personas, esto con el fin de mantener el banco de sangre con dotaciones suficientes y por ello no importa el tipo de sangre de los donadores.
No toda persona puede donar sangre, por ello, a los que se ofrecen les hacen previamente un análisis para detectar cualquier problema que pudiera representar un peligro durante la donación, como ser portador de VIH-SIDA o de Hepatitis B, o tener anemia u otras enfermedades.

- El electrocardiograma o Ecocardiograma, permite conocer el estado del corazón del enfermo y así no exponerlo y prepararlo bien ante los riesgos de una anestesia o de la propia cirugía.

- El hemograma o biometría hemática, es el análisis de sangre que permite conocer la cantidad de glóbulos rojos, blancos y plaquetas, a pesar de que éstas últimas serán estudiadas en el coagulograma, ya que son muy importantes para evitar hemorragias y ayudar en la cicatrización. Es particularmente importante el nivel de los glóbulos rojos, ya que normalmente en toda cirugía se pierde sangre, lo que es más peligroso para una persona anémica.

- El coagulograma, es un estudio que permite mediante un piquete generalmente aplicado en el oído, registrar el tiempo de coagulación, tiempo de protrombinas, KPTT, recuento y evaluación de plaquetas que intervienen en el proceso de homeostasis de la coagulación y tiempo de sangría, que mide la funcionalidad de las plaquetas. Conocer esto es importante para evitar que se produzcan pérdidas de sangre mayores a las normales para esa cirugía. En este sentido el médico debe saber si la persona es diabética, si el azúcar está elevada o si se ha consumido aspirina u otro medicamento con ácido acetilsalicílico, ya que son factores que afectan la coagulación.

- El análisis de glucemia, permite medir el nivel de azúcar en sangre, siendo muy importante ya que en un estado de estrés quirúrgico una persona diabética puede llegar a sufrir un pico hiperglucémico que puede poner en riesgo su vida. Si la persona tiene su glucosa alta, es mejor, si es posible, esperar a nivelarla antes de operar.

- Alergias. Muchas personas son alérgicas a sustancias médicas utilizadas durante las cirugías como puede ser los anestésicos, el yodo, los antibióticos, los materiales de sutura, analgésicos y otros, por lo que si no se está seguro de las reacciones hay que manifestarlo al médico y traer siempre en la bolsa una lista de materiales a los que se es alérgico para que en caso de no poder expresarlo, se puedan conocer para prevenir riesgos.

Otros estudios pre-operatorios pueden llegar a ser la eritrosedimentación que mide la uremia en sangre y la colesterolemia, para identificar el nivel de colesterol en sangre.

En casos extremos, cuando la vida del enfermo está en riesgo y no hay tiempo de hacer análisis, estos se van realizando al mismo tiempo que se realiza la intervención.

Elige lo más seguro, infórmate bien, antes de someterte a una cirugía, y si no estás conforme con el diagnóstico, consulta otro médico. Tu tranquilidad es muy importante para que te recuperes mejor y más rápido.

 
 
 
El análisis de sangre, es fundamental realizarlo antes de una cirugía.
El análisis de sangre, es fundamental realizarlo antes de una cirugía.
Foto: esmas.com
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