El fármaco anticanceroso ideal debería ser capaz de destruir exclusivamente las células malignas sin provocar reacciones adversas al organismo, pero esta opción aún no existe, ya que la náusea y el vómito ocasionados por la quimioterapia pueden ser tan fuertes que los pacientes llegan a abandonar el tratamiento, lo que limita seriamente su recuperación.
Sin embargo, la quimioterapia es un tratamiento indispensable para eliminar los tumores malignos y lograr así la curación. Para revertir y controlar los efectos indeseables de náusea y vómito que provoca la quimioterapia, la ciencia ha desarrollado sustancias llamadas antieméticas capaces de minimizar y hasta eliminar dichas reacciones secundarias.
Durante la 41 reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), realizada en Orlando, Florida, el Profesor Matti S. Aapro, Director del Instituto Multidisciplinario de Oncología en Genolier, Suiza, presentó los datos de un estudio epidemiológico titulado Comparison of aprepitant combination regimen with 4-day ondansetron + 4-day dexamethasone for prevention of acute and delayed nausea/vomiting after cisplatin chemotherapy. Los resultados del estudio mostraron que el tratamiento con aprepitant (Emend) fue superior al esquema de varios días con ondansetrón y dexametasona, para la prevención de la náusea y del vómito inducidos por quimioterapia altamente emetogénica (náusea y vómitos frecuentes).
En dicho estudio, el régimen con el medicamento obtuvo mejores resultados que el tratamiento de varios días sólo con otros, tanto en la fase aguda como en la tardía posterior a la quimioterapia con altas dosis de cisplatino.
“Este estudio demuestra el beneficio clínico del régimen con aprepitant (Emend) en todo el ciclo de tratamiento, tanto en fase aguda como en fase tardía, en pacientes tratados con cisplatino. Los estudios clínicos como éste refuerzan los nuevos parámetros del tratamiento antiemético según las guías recomendadas por la Multinational Association for Supportive Care Cancer (MASCC)”, afirmó el Profesor Matti Aapro, también Presidente de la MASCC.
Este estudio multinacional, con distribución aleatoria, doble ciego, evaluó a 484 pacientes bajo tratamiento con quimioterapia y analizó las tasas de respuesta completa —definida como ausencia de vómito y sin uso de medicamentos de rescate— en la fase aguda (de 0 a 1 día), tardía (de 2 a 5 días) y en forma global (de 1 a 5 días), como el tratamiento antiemético de primera línea en los pacientes que reciben quimioterapia altamente emetogénica.
Antes de seleccionar el antiemético más conveniente para cada paciente, es importante saber que todos los medicamentos para quimioterapia actúan de forma diferente y pueden presentar diversos efectos colaterales. Lo más importante que un paciente puede hacer para reducir la aparición de náusea y vómito después de la quimioterapia es hablar con su médico oncólogo, sobre los antieméticos que le han prescrito y la satisfacción que le han brindado.
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