Tomografía por exposición de positrones

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

El PET es una técnica de diagnóstico que permite detectar tumores primarios con mucha mejor precisión, es segura y sin molestias ni efectos secundarios

 

El desarrollo de nuevas técnicas de diagnóstico por imagen en medicina ha tenido un desarrollo impresionante y ha cobrado gran importancia en las estrategias de estudio de diversos procesos patológicos y en el establecimiento de diagnósticos más certeros sobre todo en enfermos de cáncer.

Esta prueba conocida también como PET, es una variante de las gammagrafías, pruebas utilizadas en diagnósticos médicos para conocer con mucha precisión la estructura de algún órgano y detectar cualquier cambio en ella, mediante la administración de un radioisótopo.

La tomografía por emisión de positrones o PET, (que es la abreviatura de su nombre en inglés), es una prueba relativamente sencilla que nos permite evaluar de manera más precoz determinados aspectos de los tratamientos oncológicos, así como evitar a los pacientes algunas pruebas invasivas en busca de la confirmación de la enfermedad tumoral.

Consiste en administrar por vía venosa un radiofármaco o isótopo radiactivo como puede ser la glucosa o la nicotinamida para que se dirija a zonas específicas y permita evaluar la actividad de esa área.

La diferencia con otras pruebas de gammagrafía es fundamentalmente en el tipo de fármacos que se utilizan. En el PET, se utiliza un radiofármaco que emite positrones, que son radionucleidos de vida media corta y se producen en un ciclotrón o en un generador. Los más utilizados son el oxígeno-15, el nitrógeno-13, el carbono-11 y el fluor-18.

Las aplicaciones clínicas de este estudio son muy amplias y entre ellas están:

  • Caracterización de tumores: especialmente en tumores cerebrales, donde se puede diferenciar entre lesiones de bajo grado de las de alto grado.
  • Evaluación del nódulo pulmonar solitario: que mediante el PET tiene una sensibilidad de casi el 100% y una especificidad de alrededor del 90%.
  • Valoración de flujos sanguíneos y oxigenación, que es muy importante para los tratamientos radioterápicos.
  • La farmacocinética, que permite la evaluación de la biosdisponibilidad de la sustancia que estamos evaluando, al saber dónde se ubica y cuál es su forma de metabolismo y eliminación.
  • El estadiaje, es decir, que en determinados tumores permite evaluar la localización exacta de la enfermedad lo que permite establecer el diagnóstico de forma más puntual y efectiva.
  • Respuesta al tratamiento, este estudio detecta de manera más rápida la respuesta al tratamiento por quimioterapia, ya que evalúa la actividad celular y no sólo el tamaño de las lesiones, como sucede en otras técnicas de imagen.
  • Identificación de tumores de origen desconocido: Este problema es bastante frecuente y existen determinadas situaciones en que, por más pruebas que se realizan a un paciente con metástasis de un tumor, no se conoce el origen lo que dificulta mucho el tratamiento oportuno. El PET, tiene la ventaja de poder detectar el tumor primario oculto a otras pruebas radiológicas o invasivas habituales.
  • Elevación de marcadores tumorales: En algunos pacientes, la elevación de marcadores tumorales puede ser la primera pista para detectar la presencia o la reaparición de un tumor. Sin embargo, en algunos casos, a pesar de la realización de numerosas y repetidas pruebas, no siempre es fácil detectar el lugar de ubicación. El PET, es un estudio que permite identificar los lugares de afectación ocultos a las técnicas habituales y que permitirán iniciar una terapia precoz en la persona enferma.

 

 
 
 
Este estudio es sencillo permite detectar tumores con precisión.
Este estudio es sencillo permite detectar tumores con precisión.
Foto: esmas.com
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