Trasplante de riñón

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Suplir un riñón por uno que funcione eficazmente se ha convertido en una esperanza de vida para muchos pacientes

 
También llamado trasplante renal, es un procedimiento quirúrgico que tiene como propósito suplir un riñón que no funciona o que funciona mal. Este tipo de trasplantes en la mayoría de los países ocupa el segundo lugar entre los trasplantes, después del trasplante de córnea.

El riñón donado puede provenir de personas vivas o muertas, ya que una persona con un solo riñón y los cuidados necesarios, puede vivir plenamente y con calidad.

Es vital para las personas a las que por diversos motivos les ha dejado de funcionar o no les funciona bien alguno o los dos riñones. Entre ellos están los que padecen enfermedad renal crónica, quienes pueden recibir terapia a base de hemodiálisis o diálisis mientras se encuentra un donador.

Los trasplantes de riñón suelen ser muy exitosos, sobre todo en enfermos con pocas probabilidades de vida o con enfermedad renal terminal, el mayor obstáculo está en el sistema inmunológico del receptor, que le hace rechazar un órgano que es extraño para su cuerpo. Sin embargo la ciencia médica ha avanzado de forma tan notable, que esto se puede prevenir, administrando a la persona que recibe el órgano inmunosupresores, por meses, años o por el resto de la vida, esto tiene también algunas consecuencias por lo que el enfermo tiene que cuidarse mucho para prevenir todo tipo de infecciones.

El porcentaje de éxito en un trasplante de riñón, permite que más del 90% sobrevivan al año; más del 80% a los 3 años y se ha comprobado que alrededor del 50% de riñones trasplantados, son funcionales entre los 10 y 15 años, siendo los riñones de donantes vivos emparentados, los que funcionan mejor.

Para poder recibir un riñón de otra persona, éste debe provenir de:
- Un donante que sea familiar genéticamente emparentado, que esté vivo y que sea de preferencia un hermano o un descendiente del enfermo. En caso de gemelos idénticos, las probabilidades de éxito son muy grandes.
- Un donante que no sea pariente, pero que tenga las mismas características sanguíneas con el receptor.
- Un donante fallecido recientemente y cuya muerte no se relacione con ninguna falla renal crónica u otra enfermedad infecciosa y contagiosa y cuyas características sanguíneas sean compatibles con las del receptor.

El trasplante de riñón está recomendado para.
- Enfermos de insuficiencia renal crónica, ocasionada por: hipertensión severa e incontrolables, infecciones frecuentes, cáncer de riñón, diabetes, glomerulonefritis, Trastornos obstructivos renales congénitos que llevan a la hidronefrosis, síndrome nefrótico congénito, síndrome Alpont, cistinosis nefropática y juvenil, enfermedad poliquística del riñón, síndrome de la uña-patela (rótula). Enfermedad de Berger, Púrpura de Henoch-Schönlein, síndrome urémico hemolítico, Granulomatosis de Wegener o síndrome de Goodpasture.

No es recomendable para personas con: enfermedades del hígado, corazón o pulmones, cáncer, tuberculosis, osteomielitis o que tienen problemas para tomar medicamentos por el resto de sus vidas.

IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.

 
 
 
La mayoría de los trasplantes de riñón resultan exitosos.
La mayoría de los trasplantes de riñón resultan exitosos.
Foto: esmas.com
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