La estenosis de la válvula aórtica es una reducción de la abertura de la válvula aórtica que aumenta la resistencia al paso del flujo de sangre del ventrículo izquierdo a la aorta.
Suele presentarse por degeneración por la edad y en algunos casos por la acumulación de calcio en sus valvas, por lo que se presenta por lo regular después de los 60 años.
La válvula se puede presentar con dos valvas (aorta bivalva), en lugar de tres como sucede normalmente, o presentar una forma anormal en embudo. Con el paso de los años, la abertura de este tipo de válvulas se vuelve rígida y se estrecha por la acumulación de depósitos de calcio.
Cuando se presenta en personas más jóvenes, la causa más frecuente suele ser un defecto congénito, pero los síntomas pueden no presentarse, aunque la válvula permanece del mismo tamaño mientras que el corazón se agranda y trata de bombear grandes cantidades de sangre por esa pequeña válvula.
El problema es que con el tiempo el ventrículo izquierdo intenta bombear suficiente sangre a través de la válvula aórtica estrecha y su pared se va engrosando, lo que provoca un aumento de las necesidades de sangre procedente de las arterias coronarias y el esfuerzo ocasiona una angina de pecho y la lesión del músculo cardíaco.
Entre los síntomas, están la fatiga, falta de aire con el esfuerzo y puede haber desmayos por falta de oxigenación en los músculos y en el cerebro.
El diagnóstico, se realiza a partir de la auscultación de un soplo característico del corazón, así como de las anormalidades que se presentan en el pulso. Se confirma con un electrocardiograma y una radiografía de tórax. En caso de angina de pecho, disnea o desmayos, se realiza un ecocardiograma (una imagen del corazón mediante ultrasonidos) y en algunos casos será necesario hacer un cateterismo cardíaco para identificar la causa y determinar la gravedad de la estenosis.
El tratamiento, depende mucho de la gravedad del problema. En adultos que padezcan desmayos, problemas respiratorios o angina de pecho, es necesaria la cirugía para reemplazar la válvula.
En niños, si la estenosis es grave, se recomienda la cirugía aún antes de que empiecen los síntomas, para prevenir una muerte súbita. En ellos se repara la válvula mediante la técnica de balón, procedimiento que también se utiliza en personas mayores.