El procedimiento

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

El líquido de contraste permite ver claramente la columna y tejidos circundantes

 
La mielografía es un estudio que se debe realizar en la sección de radiología de un hospital o clínica de salud que tenga el equipo adecuado.

El medio de contraste se inyecta por lo general con el paciente acostado de lado con las rodillas dobladas y la barba pegada al pecho, algunas veces puede inyectarse con el paciente sentado. La mesa que se utiliza se puede inclinar para que el medio fluya hacia arriba y hacia abajo y pueda rodear las raíces nerviosas que entran y salen de la médula espinal.

Se coloca al paciente recostado boca abajo sobre la mesa, y se van tomando las imágenes que se proyectan en una pantalla al mismo tiempo que se toma una pequeña cantidad del líquido cefalorraquídeo para hacer análisis de laboratorio, si así lo considera pertinente el médico.

Las radiografías se toman, enfocando hacia la zona en donde están las molestias, con el paciente boca abajo, que deberá permanecer lo más quieto posible mientras la mesa se inclina en diferentes ángulos.

Muchas veces el médico aprovecha el medio de contraste para realizar complementariamente una tomografía axial computarizada. Los dos estudios reciben el nombre de “mielotac”.

El estudio suele por lo general no ser molesto, se puede sentir un leve ardor al inyectar la anestesia local y después una leve presión cuando el especialista inserta la aguja.

Es muy raro el caso en que la colocación de la aguja produce dolor agudo, pero cuando sucede, se pasa en pocos segundos.

Entre las molestias habituales puede estar la incomodidad por la postura, que puede ocasionar leves problemas para respirar o tragar, sin embargo las posturas más incómodas duran muy poco tiempo y el estudio en total puede durar entre 30 y 60 minutos.

En algunos hospitales o clínicas solicitan al paciente que se quede en el área de recuperación, descansando con la cabeza elevada en un ángulo de 30° a 45° hasta por cuatro horas. En este tiempo, el paciente debe tomar abundantes líquidos para eliminar el medio de contraste del cuerpo y evitar tener dolor de cabeza.

Es recomendable que después del estudio no se realicen actividades físicas vigorosas y que la persona no se agache por dos días para evitar que el medio de contaste llegue al cerebro.

El medio de contraste puede provocar en algunas personas dolor de cabeza, bochornos o calores o náuseas. La aparición de otras molestias o complicaciones, como el tener convulsiones, es sumamente raro.

Si después del estudio se presenta fiebre, náuseas o vómitos excesivos, dolor de cabeza intenso por más de 24 horas, rigidez de cuello u hormigueo en las piernas, o no se puede orinar o defecar, es necesario acudir al médico.

Los posibles riesgos de la mielografía son:
- Afectar a las mujeres embarazadas, por lo que deben informar la médico.
- Presentar dolor de cabeza por mucho tiempo debido a la fuga de líquido cefalorraquídeo en el sitio de la punción.
- Tener una reacción alérgica al medio de contraste que se puede atender de inmediato. Esta se manifiesta por picazón, estornudos, erupción en la piel o ansiedad extrema.
- La lesión de un nervio al introducir la aguja y el sangrado alrededor de las raíces nerviosas.
- Inflamación de la membrana que cubre la médula espinal.
- Convulsiones en casos sumamente raros.
- Existe también un muy pequeño riesgo de que el material de contraste bloquee el conducto vertebral, por lo que probablemente se requeriría una cirugía.

 
 
 
Este estudio se debe realizar en un hospital o clínica especializada.
Este estudio se debe realizar en un hospital o clínica especializada.
Foto: esmas.com
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