Las
uñas son uno de los adornos naturales de la piel. Están formadas por tejido muerto y tienen una sustancia llamada queratina que las endurece.
Son instrumentos muy útiles, embellecen las manos y dedos de los pies y los protegen de impactos leves, pero también si no se cortan y limpian pueden representar un peligro para la salud, porque entre la uña y el dedo se acumula fácilmente la mugre.
El pelo no solamente sirve de adorno, también tiene una función importante que es la de amortiguar los golpes en la cabeza, es decir la protege. También ayuda a controlar el excesivo sol y a evitar que los rayos ultravioletas lleguen a la piel que cubre el cráneo, la que por ser muy delgada y lisa, puede quemarse fácilmente.
También tenemos pelo en otras partes del cuerpo, pero por su tamaño y cantidad, se le conoce como vello. Los vellitos que cubren el cuerpo, actúan como antenas que detectan rápidamente el polvo y los insectos y reaccionan "erizándose". Los que tenemos en los orificios de la nariz y oídos, evitan que se introduzca el polvo, los de las cejas, recogen el sudor y las pestañas, protegen a los ojos de la luz.
El color del pelo depende como en toda la piel, de la cantidad de melanina que produzca, mientras más se tenga, más oscuro será el cabello. Para cuidarlo basta con lavarlo seguido, evitar el uso excesivo de tintes, jaleas y/o sprays.
Lo curioso, es que estos dos elementos, están formados de células muertas, por eso al cortarlos no duelen. El pelo muere en el instante en que se aleja de la raíz y la uña, en el momento en que abandona la cutícula.