La principal función que realizan los pechos solamente se puede realizar después de haber tenido un hijo o hija, es la de la lactancia.
Durante el embarazo se producen nuevas hormonas que permiten la implantación del huevo en el útero, la formación de la placenta y la producción de leche materna que durante los primeros 5 meses de vida, es el mejor y más completo alimento que puede recibir un bebé.
Contiene todas las sustancias nutritivas y el agua que los recién nacidos necesitan para crecer y desarrollarse bien, además amamantar un hijo o hija es un momento maravilloso que permite demostrar el gran amor que su madre siente. Les da a los recién nacidos tranquilidad y mucha seguridad.
El calostro es la primera leche que produce la madre inmediatamente después del parto, es espeso, transparente o amarillo pegajoso y se produce en poca cantidad. Pero es muy valioso, porque tiene todos los nutrimentos necesarios para nutrir al niño, protegerlo contra infecciones y otras enfermedades, limpia el estómago del bebé y contiene las vitaminas necesarias para un buen inicio de desarrollo.
Después del tercer día se produce más leche que calostro. La leche materna es buena para la digestión del bebé y contiene el agua suficiente para calmar la sed aún en lugares de clima muy caliente.
La leche materna ayuda a proteger a los recién nacidos contra infecciones, diarreas, deshidratación, enfermedades de la piel, cólera, desnutrición y otras enfermedades, además no cuesta nada y tiene la temperatura adecuada.
Amamantar también tiene sus ventajas para la madre, porque al fomentar la producción de hormonas ayuda a prevenir hemorragias, disminuye el riesgo de anemia, permite que el útero vuelva a su tamaño normal rápidamente, descongestiona los pechos y sobre todo permite un maravilloso acercamiento entre la madre y el hijo.