Inmunidad activa

 
 
 
por: Redacción esmas
Fuente: esmas.com
 

Las vacunas son un medio para que una persona adquiera inmunidad activa

 
El ser humano siempre ha luchado contra las enfermedades y en su intento por hacerlo ha logrado descubrimientos maravillosos que le han permitido aumentar su esperanza de vida y gozar de mejores niveles y calidad de salud.

Hace tiempo muchas personas morían durante la infancia o juventud por enfermedades que ahora ya casi no existen o se tienen controladas, y fue a partir del siglo XIX que grandes inventos como el microscopio permitieron conocer las causas, formas de transmisión y comportamiento de la mayoría de las enfermedades infecciosas.

Uno de los inventos que sin duda ha salvado la vida o ha evitado incapacidades permanentes de todas las personas que las han utilizado ha sido el de las vacunas, que son un medio para que una persona adquiera inmunidad activa, es decir, que sus efectos pueden durar toda la vida mediante dosis únicas o refuerzos.

Las vacunas son sustancias elaboradas en los laboratorios, y contienen gérmenes muertos o medio muertos que producen la enfermedad o con las toxinas que producen algunos de ellos.

Vale la pena recordar que nuestro organismo fabrica anticuerpos o defensas a partir de que entra algún germen o microbio, y después almacena la información sobre las características del agresor de manera que cuando otra vez quieren atacar, ya existe un ejército de anticuerpos que atacan de inmediato.

Pues bien, las vacunas hacen que el cuerpo actúe igual, al ser inoculados los gérmenes a las personas sanas, estas producen una respuesta inmunológica es decir, la sangre y el sistema linfático comienzan a producir anticuerpos, que poco a poco superan a los invasores. De ahí en adelante la persona queda inmune al ataque de esa enfermedad porque el sistema inmunológico y el cerebro almacenan la información sobre el intruso, así, cuando entran gérmenes vivos al organismo, inmediatamente se activan las defensas que ya estaban preparadas.

Las principales vacunas se aplican durante los primeros años de vida y la mayoría son para prevenir enfermedades que se manifiestan con mayor frecuencia durante la infancia, en algunos casos pueden presentarse a jóvenes y adultos y sus manifestaciones suelen ser más fuertes, por eso hay que prevenirlas desde la infancia.

Las principales enfermedades que pueden prevenirse por medio de vacunas son el sarampión, la difteria, la tos ferina, la tuberculosis, el tétanos, la poliomielitis o parálisis infantil, la rubéola, la meningitis, las paperas, la rabia, la hepatitis A y B, el cólera, la varicela, el neumococo, la gripe y otras más.

Hay vacunas que pueden llegar a producir algunas molestias o reacciones, sin embargo siempre es mejor pasarla un poco mal unos días, que contraer enfermedades que pueden causar la muerte, incapacidades o daños severos en algunos órganos del cuerpo.

 
 
 
Los efectos de las vacunas pueden durar toda la vida
Los efectos de las vacunas pueden durar toda la vida
Foto: esmas.com
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