El equilibrio

 
 
 
por: Redacción esmas
Fuente: esmas.com
 

Los conductos semicirculares alojan al controlador del equilibrio del cuerpo

 
Los equilibristas han logrado controlar un órgano muy pequeñito, pero muy importante que tenemos dentro del oído y que es el encargado de controlar el equilibrio del cuerpo.

El equilibrio se logra en los conductos semicirculares que forman un laberinto cerrado que contiene un líquido gelatinoso.

Cada laberinto tiene tres conductos, orientados hacia una dirección diferente y cada uno tiene al final una capita con células ciliadas.

Cuando una persona se pone a girar, los conductos siguen el movimiento del cuerpo, pero llega un momento en que el líquido se desestabiliza y choca de forma desordenada. Al detenerse, la sensación de estar girando continúa porque el líquido sigue en movimiento.

Esta sensación de mareo que no nos permite estar derechos, se controla en pocos minutos, cuando el líquido vuelve a estabilizarse.

Este sentido funciona coordinadamente con el sistema nervioso y con el esquelético y muscular, el cual en las articulaciones tiene receptores que informan al cerebro sobre la posición del cuerpo y la resistencia de las plantas de los pies.

Cuando se pierde el equilibrio, el cuerpo manda señales rápidamente para que todo se arregle, así gracias a este órgano podemos mantenernos en pie y caminar sin problemas.

Hay personas que tienen un mejor sentido del equilibrio que otras lo que les permite aguantar mejor los juegos o actividades que requieren de gran altura, giros rápidos u otros movimientos bruscos.

 
 
 
El equilibrio de una persona depende del adecuado funcionamiento de sus oídos.
El equilibrio de una persona depende del adecuado funcionamiento de sus oídos.
Foto: esmas.com
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