La menstruación es un proceso normal que ocurre a todas las mujeres y se manifiesta por la expulsión de una capa formada por sangre, agua y sales minerales, que se forma mes con mes en el interior del útero y que tiene como propósito prepararlo para que algún día pueda anidar un óvulo fecundado y empezar una nueva vida.
La menstruación va a comenzar más o menos dos años después de que empieza el crecimiento, o sea primero crecen los huesos, se desarrollan los pechos y después viene la menstruación.
La primera menstruación llamada menarca, es un suceso muy importante para la mujer, ya que marca el inicio de su capacidad reproductiva, esto es, que físicamente la mujer ya puede tener hijos, aunque no es recomendable, porque la maduración de los órganos sexuales termina más o menos a los 20 años y antes de esa edad puede haber muchos riesgos para la salud de la madre y de su hijo.
La menstruación empieza entre los 10 y 15 años y termina alrededor de los 45 dependiendo de cada mujer, el inicio está determinado por la herencia, la alimentación, las condiciones de salud y hasta el clima de la región en la que se vive.
Cada menstruación dura más o menos de 3 a 6 días y se repite cada 25 ó 30 días, a esto se le llama ciclo menstrual y en cada mujer puede variar un poco.
Durante el inicio, los periodos pueden ser muy irregulares, es decir no se presentan con exactitud cada 28 días. También varía la cantidad de sangrado y los días de duración. Esto es normal, y no debe preocupar a ninguna jovencita, poco a poco se irán regularizando, pero si esto no fuera así despúes de 2 años, se recomienda consultar a un ginecóloco para que determine si hay algún problema.
Entre los problemas que pueden presentarse durante la menstruación están:
- La amenorrea, que es la ausencia de la menstruación y puede ser originada por diversos factores físicos, emocionales o psicológicos.
- El sangrado excesivo y/o de larga duración, que puede llegar a ocasionar anemia.
- Los cólicos mentruales ocasionados por la inflamación del útero y los efectos hormonales.
En todo caso, ante cualquier posible "anormalidad", es necesario consultar al médico para que determine el origen y el tratamiento a seguir.