La cara y el cráneo

 
 
 
por: Redaccón
Fuente: esmas.com
 

El único hueso que tiene movimiento en la cara es el maxilar inferior, los demás definen los rasgos de la persona

 
Los principales huesos de la cara que determinan en mucho las facciones de una persona, son el frontal, el lacrimal que se encuentra en el orificio de los ojos, el hueso nasal, el malar que forma parte de las mejillas o cachetes, el maxilar superior y el maxilar inferior.

Todos los huesos en esta parte del cuerpo son rígidos, menos uno, el maxilar inferior que es el único que tiene movimiento y permite la masticación, el poder hablar, cantar y bostezar. Está unido a la cara al centro de las orejas por una articulación que le permite abrir y cerrar la boca y moverse hacia los lados.

Los huesos de la cara están diseñados para permitir la ubicación de los ojos, nariz y boca que son tres de los órganos de los sentidos, los oídos tienen su entrada a los lados entre la cara y el cráneo.

Los maxilares superior e inferior sostienen la raíz de los dientes y muelas.

En la nariz tenemos también un cartílago o hueso blando y los orificios de ella están divididos por el tabique nasal.

Es muy importante cuidar los huesos de la cara de accidentes, sobre todo los de la nariz y el maxilar inferior, porque aunque solden fácilmente, pueden causar alguna deformidad en el rostro de la persona y problemas con las funciones que estos huesos realizan.

Cuando el maxilar inferior o mandíbula llega a salir de su articulación, suele provocar dolores muy fuertes de cabeza, oídos y tronidos muy molestos al abrir y cerrar la boca. A veces el maxilar llega a “trabarse” también por situaciones de tensión o estrés y hay que consultar un médico.

El cráneo es una gran caja que protege al cerebro, uno de los órganos más importantes del cuerpo. Está formado principalmente por el hueso frontal, dos parietales, dos temporales, un occipital, dos etmoides que están detrás de la nariz y dos esfenoides que están a junto a los oídos.

El cráneo se va conformando y endureciendo poco a poco durante el primer año de vida, porque los cráneos de los recién nacidos están formados por huesos blandos y cartílagos que a la hora de nacer se pueden “empalmar” para permitir la salida del bebé por el canal de parto o vagina y proteger al cerebro al mismo tiempo.

Una de las partes más separadas de los huesos de un recién nacido es entre el frontal y los parietales, mientras el hueso solidifica, tienen en este sitio una membrana llamada fontanela o mollera. Al soldar y quedar los huesos pegados unos con otros forman uniones conocidas como suturas.

Aunque los huesos de la cabeza son muy duros, y el cerebro está protegido con líquido y algunos tejidos, los golpes en ella pueden resultar muy peligrosos y en ocasiones mortales. Cada golpe en ella provoca una onda que afecta todo el cerebro, por eso suele haber dolores de cabeza, náuseas, mareos, pérdida de la visión o desmayos. Si los golpes ocasionan una fractura en el cráneo o una hemorragia, pueden ser muy peligrosos hasta el grado de poner en riesgo la vida.

 
 
 
Los golpes en el cráneo son muy peligrosos y ocasionan severos trastornos.
Los golpes en el cráneo son muy peligrosos y ocasionan severos trastornos.
Foto: esmas.com
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