Uno de los problemas que pueden presentarse en las articulaciones son los
esguinces, que son causados por la separación momentánea de las articulaciones provocando dolor intenso, inflamación y dificultad para mover la parte afectada.
Cuando esto sucede hay que inmovilizar la articulación afectada, elevar el miembro lastimado y mantenerlo en reposo. Un poco de hielo en la parte lastimada ayuda a calmar el dolor, pero lo más importante es acudir al médico para que valore y controle adecuadamente la lesión.
Una luxación es la separación total de las articulaciones y se manifiesta por dolor agudo, deformidad e imposibilidad para mover la parte afectada. En estos casos solamente debemos inmovilizar la parte lastimada y acudir de inmediato al médico ya que cualquier jalón o movimiento puede agravar mucho el problema.
Una fractura es la ruptura de algún hueso provocada por accidentes o por osteoporosis principalmente. Cuando esto sucede no se debe tratar de colocar el hueso el su lugar, sino de inmovilizarlo como está y acudir al hospital más cercano para su tratamiento adecuado.
Para saber si un hueso está roto: se presenta hinchazón, dolor muy fuerte y crujido al tocarlo. Las técnicas para colocar y rehabilitar un hueso roto han avanzado mucho y la persona lesionada puede estar bien en pocos días, si recibe tratamiento oportunamente.