Como nuestro cuerpo es muy sabio, siempre nos manda señales para indicarnos cuando algo no funciona bien. Lo mismo sucede con la nariz.
Entre las señales que o están relacionadas como síntomas de otras enfermedades o indican que la propia nariz está afectada por algo, están:
- La comezón.
- Los estornudos frecuentes.
- Los sangrados contínuos.
- El no percibir bien los olores.
- El producir mucho moco y tenerla constantemente.
. El sentido del olfato puede afectarse por varios motivos que se pueden prevenir, entre los que destacan.
- Los objetos extraños, que cuando se introducen deben ser sacados por un otorrinolaringólogo, para evitar daños y lesiones mayores.
- Por oler sustancias tóxicas peligrosas frecuentemente, las cuales ocasionan daño en las células olfativas.
- Por golpes que pueden ocasionar el desvío del tabique nasal y daños en los vasos sanguínos.
- Por tener constantemente gripa, o por padecer rinitis, alergias, pólipos, tumores y no atenderlos oportunamente.
- Por no limpiarla diariamente.
- Por fumar o utilizar drogas inhaladas.
Como dato curioso, hay personas que presentan una nariz bulbosa y enrojecida, muchas veces desfigurada por unas venas muy gruesas. Esta característica se ha visto que se desarrolla en algunas personas que tienen un gusto desmesurado por los vinos u licores y empeora cuando se ingieren alimentos muy condimentados, picantes o irritantes como el café y el té calientes. También con el frío, el viento y el calor excesivos.