Anticuerpos

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Son los glóbulos blancos de la sangre que detienen los virus bacterias y hongos que dañan nuestro sistema

 
Cada célula tiene sus propias características, que son aceptadas y reconocidas por el resto del cuerpo, por eso cuando algún intruso llamado antígeno, llega a entrar en el cuerpo, inmediatamente el sistema inmunológico da la señal de alarma y empieza a producir anticuerpos para expulsarlo o destruirlo.

Aunque los anticuerpos son los glóbulos blancos que se producen en la sangre, la defensa del cuerpo no la libra uno solo de nuestros órganos, se requiere de la colaboración entre el cerebro, las glándulas, la piel, la médula ósea, docenas de hormonas y otras sustancias mensajeras y por supuesto un enorme ejército de glóbulos blancos.

La estrategia que sigue el sistema inmunológico es la siguiente:
- Los anticuerpos hacen un análisis de las características del organismo o de la sustancia que entra al cuerpo.
- Cada anticuerpo identifica un intruso, se coloca a su lado y de esta forma avisa a los fagocitos, que son glóbulos blancos que están en nuestra sangre.
- Los fagocitos empiezan a destruir la membrana del intruso y con ayuda de las enzimas los dispersan y devoran.

Los fagocitos se producen dentro de la médula ósea, hay unos pequeños llamados granulocitos, que también detienen también células muertas, polvo y otros diminutos agresores.

Otros más grandes llamados macrófagos, quitan y limpian del lugar de batalla a los granulocitos muertos y otras impurezas. Los dos se dedican a devorar y destruir intrusos.

A veces, en la lucha mueren también algunos de los fagocitos y al amontonarse forman una sustancia amarillenta llamada pus.

Cuando nuestro cuerpo es atacado por los indestructibles virus o por grandes cantidades de gérmenes, los defensores mandan sustancias mensajeras para que acudan las defensas especiales. Son los linfocitos T, glóbulos blancos o leucocitos del sistema linfático los que acuden al llamado y al emparejarse con los agresores empiezan a reproducirse en cantidades impresionantes. Unos tienen la misión de asesinar al enemigo y otros, los linfocitos B, transmutan para convertirse en anticuerpos.

Cuando todo está bajo control, otras células llamadas supresoras tienen que calmar a las defensoras, porque a veces se alocan y empiezan a destruir células sanas. Cuando esto no puede ser controlado por los linfocitos B, se produce una reacción inmunológica o alergia.

Cuando la lucha ha sido ganada por el sistema inmunológico, los defensores registran los datos de los que lo atacaron y los archivan en su memoria, por lo que ante un nuevo ataque de estos mismos gérmenes, se empiezan a producir los anticuerpos correspondientes y así combaten la enfermedad antes de que se repita.

Una persona se enferma con frecuencia cuando su sistema inmunológico no funciona bien, esto ocasiona además en los niños y niñas que no puede crecer bien y su desarrollo se vea limitado.

Hay condiciones que alteran la respuesta inmunológica, algunas personas pueden nacer con este problema debido a falta de cuidados de la madre durante su embarazo. Las radiaciones, las drogas, las medicinas no recetadas por el médico, el fumar o tomar bebidas alcohólicas, son algunos de los factores que afectan al sistema inmunológico del bebé antes de nacer.

Existen también enfermedades como la leucemia o el SIDA que impiden la formación de anticuerpos, las personas que las padecen se enferman fácilmente de otras enfermedades que generalmente no son tan graves, pero como su cuerpo no pueden formar defensas son muy peligrosas y graves para ellas.

Pero también, las defensas bajan por:
- Tomar medicinas sin control o sin supervisión médica, sobre todo antibióticos.
- No comer bien, sobre todo frutas y verduras que aportan vitaminas y minerales que ayudan al funcionamiento del sistema inmunológico.
- No dormir o descansar por lo menos 8 horas diarias.
- Tomar alcohol, fumar o consumir otras drogas.
- Falta de higiene personal y del ambiente.
- Por estrés, al no saber controlar las emociones y los problemas.

- Por no hacer ejercicios físicos.

 
 
 
Los glóbulos blancos actúan instantáneamente contra un elemento dañino.
Los glóbulos blancos actúan instantáneamente contra un elemento dañino.
Foto: esmas.com
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