Pon tu salud en buenas manos

 
 
 
por: Bertha Sola
Fuente: esmas.com
 

Actualmente existen muchas especialidades médicas y muchas opiniones también, por lo que es fundamental que el médico que consultes cuente con toda tu confianza

 

A nadie le gusta acudir al médico y si además sucede que con frecuencia nos enfrentamos con el problema de no saber qué hacer ante una opinión o diagnóstico médico, y es que la cantidad de información existente en los medios y el "como que no me checa" está a la orden del día, el problema se complica, lo que puede ser muy peligroso si no se controla a tiempo cualquier problema o enfermedad. 

También es importante que consideres que muchos síntomas son afines a diversos padecimientos, por lo que el médico tiene que estar muy seguro de lo que dice antes de darte un diagnóstico definitivo.

Así que vamos a darte algunos tips para que elijas al médico que más confianza te inspire, ya que en sus manos está tu tesoro más preciado: tu salud, y aunque sabemos que como seres humanos pueden equivocarse a veces, tomar en cuenta su experiencia, profesionalismo y calidad humana es esencial. 

  • Confidencialidad: Cuando llegas a un consultorio es fundamental que el espacio sea privado y que se respete el momento de la consulta y la entrevista. El médico debe integrar tu expediente médico tomando en cuenta todos tus antecedentes de salud, la de tus familiares cercanos, tus hábitos y estilo de vida y escuchar con calma lo que te sucede. Debes ver que los expedientes médicos tengan un lugar en donde sean guardados para su consulta posterior y que siempre lleven tu nombre y por ningún motivo el médico puede divulgar tu diagnóstico o rechazar tu atención por el resultado de tus estudios.
  • Continuidad: Es muy importante que después de la consulta, quede anotada la fecha de la próxima y los medicamentos o estudios que el médico que recomendó. No olvides pedir sus datos personales, para que lo puedas consultar en caso de alguna emergencia.
  • Presentación: Un médico y su consultorio limpios, ordenado, con buena iluminación y con disponibilidad de equipo confiable son fundamentales para que te sientas a gusto.
  • Investiga un poco sobre la trayectoria de tu médico, si te va a realizar alguna cirugía o técnica, pregúntale sobre su experiencia en esto y a qué asociación pertenece.
  • Busca un médico que tenga tiempo para sus pacientes, y que en caso de hospitalización te permita seguir en contacto con tus familiares. Lo ideal sería también que si se requiere pueda ir a visitarte a tu casa.
  • Checa que tu médico tenga tarjetas de presentación y recetas médicas con sus datos, así como recibos de honorarios, los que siempre tendrás derecho a solicitar. Si acudes a una institución pública, revisa que en tu carnet de citas esté anotado el nombre del médico que te está viendo y no solamente la fecha de la cita y el área de atención.
  • Si te receta medicamentos, pídele que te diga cuáles son los efectos secundarios (todos los medicamentos los tienen), y si son varios, que vea que los efectos de unos no "chocan" con los de otros. Las dosis y el tiempo de administrarlos debe ser de acuerdo a tu edad, peso, condición de salud y gravedad del problema. No te automediques de nuevo si crees tener el mismo problema, mejor pide una nueva consulta.
  • Es importante que ante cualquier reacción a algún medicamento lo consultes para ver si es normal y no abandones el tratamiento.
  • Como paciente tienes derecho a pedir una segunda opinión y a que tu médico te de por escrito su diagnóstico, pronóstico y recomendaciones.
  • Dado que la práctica médica se ha diversificado mucho, es conveniente consultar un especialista por cada problema, pero tratando de que entre ellos estén enterados sobre todo de los tratamientos y diagnósticos establecidos.
  • Nunca permitas que te hagan ningún procedimiento quirúrgico o estudio sin tener elementos para hacerlo y sin contar con todos los estudios previos para realizarlo adecuadamente: estudios de laboratorio o de imagenología si se requieren.
  • Recuerda que ante una enfermedad el ánimo disminuye y el estrés aumenta. Nunca permitas que el médico o su personal se burlen de ti, cuestionen tus convicciones personales o morales y permite que algún familiar esté contigo si la revisión médica tiene que ver algo con tu pudor o intimidad. No permitas que te digan que estás exagerando o que tu problema es solamente mental.
  • No dejes que los niños y personas mayores entren a consulta solitos, acompáñalos en todo momento y pon atención a lo que el médico dice, hace o recomienda.
  • Cualquier desacuerdo, negligencia o falta de respeto, coméntala abiertamente con tu médico, si no cambia su actitud, consulta otro o acude a la CONAMED a levantar tu denuncia si esta procede.
 
 
 
Un buen médico orienta, respeta e informa a sus pacientes.
Un buen médico orienta, respeta e informa a sus pacientes.
Foto: Agencias
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