Caricias para el ego

 
 
 
por: Bertha Sola
Fuente: esmas.com
 

Unas sobaditas al ego todos los días, cuando hemos logrado o intentado hacer algo, nos dan bienestar y fortalecen nuestra autoestima y autovaloración

 

Cuántas veces hemos escuchado decir "mira lo que estoy haciendo", al presumir lo que se está haciendo, lo que se logró o lo que se pretende hacer y esto no tiene edad, condición o motivo, simplemente cuando se hace lo que se gusta o se logra lo que cuesta tanto trabajo hacer, la sensación de bienestar y triunfo es inigualable. 

Este sentimiento que nos hace sentir como que el "pecho se inflama de orgullo", se llenan los ojos de lágrimas y la cara de felicidad es provocado por el deseo y la necesitad innata de ser amados, tomados en cuenta y reconocidos, y no solamente llega por los éxitos de uno mismo, sino también por los de las personas que amamos. 

Esto nos permite reafirmar el concepto que tenemos de nosotros mismos y el deseo y necesidad de ser amados, desempeña un papel fundamental en la vida, ya que toda forma de aprobación y reconocimiento incrementa nuestra autoestima, al mismo tiempo que nos invita a seguir adelante y hacer mejor las cosas. 

El elogio motiva, estimula y da fuerzas para enfrentar nuevos retos, pero no lo debemos esperar siempre de los demás, es más, en estos tiempos de tanta presión y estrés, los logros generalmente pasan desapercibidos por considerarse parte del "deber", mientras que los errores son resaltados y señalados con mucha mayor facilidad. 

Por ello, el mejor de los elogios debe proceder de nosotros mismos, ya que cuando más contentos estemos con nosotros mismos, más y mejor nos respetarán y valorarán respectivamente los demás. 

La autocrítica es necesaria, para aprender, reconocer y corregir nuestros errores, pero dudar constantemente de uno mismo, de nuestras propias capacidades, puede tener efectos desastrosos, así que todos deberíamos aprender a autopremiarnos, con una sonrisa, un halago o hasta un ¡yes! cuando hemos alcanzado un objetivo, esto no constituye ninguna afrenta a la verdadera modestia y sí nos permite conservar y fortalecer nuestra autoestima en cualquier situación de la vida.

Elige lo mejor para estar bien contigo, elige quererte

 
 
 
Un aplauso, una sonrisa, un halago, fortalecen la autoestima de tod@s.
Un aplauso, una sonrisa, un halago, fortalecen la autoestima de tod@s.
Foto: Agencias
Fotogalería Videos