Depresión, riesgo de adolescentes

 
 
 
por: Pfiser/PR Partners
Fuente: esmas.com
 

El 15% de los adolescentes y adultos jóvenes en México sufren de depresión y las consecuencias pueden ser fatales

 
México, D.F. a 10 de febrero de 2004. La adolescencia es una etapa difícil del desarrollo del ser humano que puede convertirse en complicada cuando se añaden circunstancias biológicas o sociales negativas; el resultado podría ser: un joven deprimido.

Juventud y depresión son una mancuerna peligrosa y así lo demuestran los estudios epidemiológicos realizados en poblaciones de niños, los que han reportado tasas de prevalencia de la depresión entre 0.4 a 2.5% sin diferencia de sexo, mientras que en adolescentes las tasas han sido desde 0.4 a 8.3%. Así la depresión se convierte en un problema de salud pública ya que por lo menos el 15% de los adolescentes son potencialmente vulnerable a la enfermedad.

Francisco de la Peña, psiquiatra y jefe de la clínica del adolescente del Instituto Nacional de Psiquiatría explica este aumento significativo de la depresión: “La adolescencia es difícil porque comprende un periodo de la edad pediátrica y otro de la edad adulta. A estos individuos se les exige como si fueran adultos, pero no se les dan las libertades de estos.”

“Por otro lado, durante esta etapa el individuo experimenta cambios drásticos como la transformación de su cuerpo y con ello el trato que recibe de su familia; paralelamente la sociedad le pide elegir una profesión que será para toda la vida”. Todo este panorama hace que el joven de repente se sienta abrumado con sus nuevas responsabilidades y frustrado con la poca libertad de acción.

"Si los cambios propios que conlleva la adolescencia no se manejan adecuadamente y hay otra serie de situaciones negativas alrededor como una decepción amorosa, fracaso escolar, desinterés de los padres o la muerte de algún familiar; la salida más fácil es a través de las drogas y el alcohol, poniendo en riesgo la vida conduciendo a altas velocidades, practicando el sexo sin protección o incluso pensando y consumando el suicidio”, explica el psiquiatra De la Peña.

“Cabe mencionar también, –continúa- que la depresión tiene un sustrato biológico más o menos establecido. Tiene que ver con un grupo de neurotransmisores y áreas del cerebro ya bien identificadas en donde existe una alteración en el funcionamiento y ante situaciones disparadoras como las mencionadas anteriormente, esta vulnerabilidad biológica se hace evidente”.

 
 
 
Depresión, soledad y aislamiento son señales de alarma.
Depresión, soledad y aislamiento son señales de alarma.
Foto: Archivo esmas.com
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