Mucho mejor con un buen masaje

 
 
 
por: Bertha Sola
Fuente: esmas.com
 

Un buen masaje no sólo ayuda a relajar los músculos, sino que también prolonga el placer sexual

 

Las relaciones sexuales más placenteras son las que se hacen con el tiempo necesario para despertar todos los sentidos, emociones y sentimientos, son las que llevan un antes y un después, que permiten la relajación y la comunicación, sobre todo a través de nuestra piel.

Los masajes han sido utilizados para solucionar muchos problemas físicos y como medio de tratamiento del estrés, pero al margen de su función terapéutica, es un instrumento de comunicación que ayuda a mejora las relaciones personales.

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y toda ella está saturada de terminaciones nerviosas sensitivas y por otro lado, todos y todas desde el nacimiento tenemos una enorme necesidad de tener contacto físico constante con las personas que amamos.

Cuando una persona toca a otra, se mezcla la energía electromagnética que ambos cuerpos transmiten y por medio de las manos una persona puede sentir si la otra manifiesta seguridad, rechazo, si está triste, contenta o tensa.

Los masajes calificados como sensoriales o sensuales además de aumentar el placer sensual, refuerzan la confianza, ya que contribuyen en la práctica de dar y recibir caricias, problema que en la intimidad sexual es muy grave cuando por la educación que se ha recibido, se cree que el contacto físico no es bueno, y es que durante la infancia es censurado y hasta castigado ya que tiene como propósito de evitar el abuso sexual en los menores, por lo que los padres lo deben tratar de forma muy cuidadosa.

Sin embargo, la pareja, cuando ha decidido unirse tiene que romper con esto y relajarse, ya que los masajes sexuales antes del coito, aumentan el deseo, relajan a la pareja, favorecen el orgasmo y pueden ayudar mucho a solucionar problemas de disfuncionalidad sexual como la impotencia, la eyaculación precoz y la frigidez.

La espalda, el cuello, los muslos, los pies y el pecho son sin duda zonas que al recibir caricias y masajes suaves, ayudan a aumentar el placer sexual y no sólo eso, contribuyen a conservar la salud, porque permiten tener una respiración pausada y profunda, activan la irrigación sanguínea y disminuyen la tensión y el estrés al aflojar contracturas en la espalda y cuello.

Los masajes también ayudan a conocer mejor nuestro cuerpo y sus sensaciones, lo que contribuye a detectar a tiempo cualquier cambio o anormalidad que pueda representar una enfermedad, que de no ser diagnosticada y tratada oportunamente puede llegar a ser grave y hasta mortal.

 

 
 
 
Un delicioso masaje permite una mejor comunicación corporal.
Un delicioso masaje permite una mejor comunicación corporal.
Foto: Agencias
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