Este 21 de marzo se conmemora el Día Internacional del sueño.
El Dr. Rafael Castro Román, Director del Hospital Psiquiátrico Samuel Ramírez de la Secretaria de Salud, advirtió que el insomnio es uno de los más frecuentes trastornos del sueño. Indicó que al menos el 30 por ciento de la población mundial sufre de insomnio y que de esta cifra, el 50 por ciento lo padece de forma crónica. Sin embargo, solamente el 10 por ciento recibe tratamiento adecuado.
“Las repercusiones del insomnio a la salud mental y física varían de una persona a otra pero en general, sus efectos más comunes son: fatiga, irritabilidad, dificultad para concentrarse y para recordar, bajo desempeño, somnolencia diurna con el consecuente aumento de la tasa y riesgo de accidentes laborales y automovilísticos”.
También dio una descripción sobre los diferentes tipos de insomnio. Mencionó que el insomnio transitorio es menor a una semana y usualmente es ocasionado por factores de stress como exámenes, entrevistas de trabajo, presión laboral y algunas otras circunstancias; asimismo el insomnio de corta duración permanece entre una y tres semanas y se presenta cuando hay factores de stress más severos como la muerte de un familiar, problemas de trabajo y financieros graves o un divorcio, entre otros.
Finalmente está el insomnio crónico que tiene una duración mayor a tres semanas y sus orígenes son más complejos por lo que en este caso siempre se requiere atención especializada.
El género femenino es uno de los grupos que más padecen este trastorno del sueño. Y explicó que hay una mayor incidencia de mujeres con insomnio debido a la relación existente entre los ciclos hormonales y las alteraciones del sueño, que se suman a las causas más conocidas y comunes.
El Director de la Clínica de Trastornos del Sueño dijo que las alteraciones del sueño son más frecuentes en la mujer durante la menstruación, el embarazo y el climaterio.
En la menstruación, el problema del insomnio es apenas de un par de días y muchas mujeres no lo padecen. Durante el embarazo hay una serie de cambios hormonales en el organismo que alteran el sueño, incluyendo las propias condiciones físicas que impiden a la mujer dormir bien sobre todo al final de la gestación.
Caso especial y mención aparte merece la etapa del climaterio y la menopausia. “Los problemas comienzan desde la etapa inicial del climaterio, se agravan durante el proceso y la menopausia e incluso permanecen hasta cinco años después de concluido el ciclo”.
El declive hormonal que sufre la mujer provoca bochornos y sudoraciones nocturnas que representan la causa más común de que el sueño se trastorne y se comience a padecer insomnio.
Las estadísticas señalan que a lo largo del climaterio, desde el inicio al fin y varios años después, el incremento del insomnio femenino se eleva del 30 por ciento hasta más del 50 por ciento en promedio, concluyó Reyes Haro.
De ahí la importancia de que la mujer busque la atención y la supervisión de un especialista y contrarreste las repercusiones personales, laborales y sociales con deterioro de la calidad de vida que ocasiona el problema del insomnio.
Al respecto es necesario acudir con el médico general o especialista cuando identificamos una alteración del sueño del tipo del insomnio. Explicó que no es conveniente automedicarse con tranquilizantes u otras drogas inductoras del sueño ya que se corre el riesgo de desarrollar dependencia de tales medicamentos y el problema de origen queda sin resolver. Dijo que sólo un profesional de la salud puede hacer un diagnóstico y dar el tratamiento más adecuado.