por: Educación Médica Contínua S.A. de C.V./ Redacción esmas
Si bien las lluvias permiten la vida en los continentes, cuando no estamos preparados, nos podemos llevar muchas sorpresas desagradables que van desde el contraer algunas enfermedades que se presentan con mayor frecuencia durante esta temporada, hasta a sufrir las consecuencias de los desastres naturales como son las inundaciones o los huracanes.
Las inundaciones son un desastre natural que ocurren en todo el mundo sobre todo en poblados lugares cercanos a los ríos o en las grandes ciudades donde los sistemas de drenaje con insuficientes o que están bloqueados por la cantidad de basura y desperdicios que tiramos todos los días.
Son resultado de lluvias intensas durante un período corto de tiempo, generalmente ocurren sin previo aviso y en muchas ocasiones se presentan como fuertes corrientes que se mueven a una velocidad muy rápida, provocando destrucción en los bienes y vidas de miles de personas.
Si bien, en muchas ocasiones no es fácil controlar los efectos de los desastres naturales, para prevenir inundaciones, es recomendable:
- Vivir en lugares alejados de las corrientes de un río o de una presa.
- En la medida de lo posible evitar vivir en las laderas de montañas, sobre todo si han sido despojadas de los árboles.
- Evitar la tala de árboles y el deterioro de los campos.
- No tirar basura nunca, para evitar que su acumulación ocasione problemas en los drenajes.
Para disminuir los efectos de las inundaciones:
- Coloque sus pertenencias de valor en sitios altos y seguros.
- Haga caso de las indicaciones que le den los servicios de salud.
- Cuente siempre con un botiquín y coloque en un lugar seguro lámparas de pila, agua embotellada, alimentos enlatados, toallas y cobijas secas.
- Si está en situación de riesgo, abandone todo y temporalmente ubíquese junto con su familia en lugares seguros.
Pero también en las grandes ciudades, los accidentes viales se incrementan con las lluvias, debido a la disminución de la visibilidad y a la falta de precaución y paciencia de los conductores de vehículos, por lo que te recomendamos:
- Respetar los señalamientos viales y la velocidad autorizada.
- Ceder el paso a los peatones.
- Usar los cinturones de seguridad y por ningún motivo permitir que los menores ocupen los asientos delanteros, se asomen por las ventanillas o cubrecocos o se sienten con el conductor.
- Evitar salir si no es necesario y de tener que hacerlo, salga a tiempo, para que pueda ir con calma, tome rutas que generalmente no se inundan y maneje con responsabilidad y respeto.