por: Dra. Diane Pérez
La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica degenerativa, inflamatoria que afecta al sistema nervioso central, es decir, al cerebro y la médula. Suele comenzar entre los 25 y los 30 años (aunque existen casos infantiles y tardíos).
Las lesiones se presentan en las partes del cerebro y médula espinal que contienen la sustancia blanca, la mielina que es la sustancia que cubre a los nervios, o conexiones con las que se comunica la médula espinal y el cerebro con el resto del cuerpo. Estas lesiones pueden estar repartidas a lo largo de todo el sistema nervioso, su gravedad es variable y depende de cada paciente.
Aunque no se conoce la causa de la enfermedad, se sabe que se trata de un padecimiento de tipo autoinmune, es decir, que las propias defensas del organismo atacan al sistema nervioso por equivocación, produciendo su deterioro progresivo.
La esclerosis múltiple es una enfermedad multifactorial, lo que significa que son necesarios numerosos factores para que la enfermedad aparezca. Los principales son: la predisposición genética a padecer una enfermedad autoinmune (aunque cabe señalar que no es una enfermedad hereditaria) y las infecciones víricas durante la infancia que estimulan al sistema inmune.
Los sintomas dependen del área afectada donde se destruye la mielina, pudiendo ser visuales, motores y sensitivos.