Se mantiene la vigilancia epidemiológica y la divulgación de medidas de autocuidado en todo el país. A pesar de que las lluvias empiezan a generalizarse en diversas zonas el país, la Secretaría de Salud, en coordinación con Servicios de Salud de los estados, mantiene las acciones de vigilancia epidemiológica para evitar enfermedades asociadas al calor.
Los grupos vulnerables, como son niños y adultos mayores, requieren especial atención en esta temporada de altas temperaturas, cuando las enfermedades asociadas al calor representan un riesgo a la salud de la población.
La unidades de salud de todo el país no han reportado, a la fecha, fallecimiento alguno por causas asociadas a esta temporada; sin embargo, se mantiene el programa permanente de atención a la población a causa de este factor ambiental, y se ha fortalecido la capacidad de respuesta en todo el país.
Especial importancia tiene actualmente la participación de la sociedad en el cuidado de la salud, particularmente las madres de familia, quienes contribuyen con acciones básicas de higiene e hidratación oral de los niños, así como la atención oportuna de enfermedades diarreicas.
Para ello, todas las unidades médicas del país cuentan con abasto suficiente de sobres de Vida Suero Oral y medicamentos.
Para prevenir estas enfermedades en lo que resta de la temporada, la Secretaría de Salud exhorta a la población para que realice las siguientes acciones:
· Tomar más líquidos (agua hervida o desinfectada, jugos naturales, caldos, sopas, atoles) y usar VIDA SUERO ORAL para rehidratación, que se distribuye gratuitamente en todas las unidades médicas de la Secretaría de Salud.
· Lavarse las manos antes de preparar los alimentos, de comer y después de ir al baño.
· Evitar consumir alimentos preparados en la calle.
· Lavar y desinfectar frutas y verduras.
· Consumir pescados y mariscos cocidos o fritos.
· Verificar al momento de compra que los pescados tengan los ojos claros y brillantes, su olor no sea desagradable y las escamas estén bien adheridas.
· Consumir los alimentos inmediatamente después de su preparación, para evitar su descomposición.
· Vestir ropa ligera, de colores claros y utilizar sombrero o sombrilla para protegerse del sol.
· Evitar asistir a actos públicos o juegos en espacios cerrados sin ventilación.
· El trabajo al aire libre, las ceremonias cívicas y las actividades deportivas deben programarse en las primeras horas del día.
· Cubrir las ventanas que reciben la luz del sol colocando persianas, cortinas o periódicos, ya que esto ayuda a disminuir hasta 80% el calor dentro de la casa.
· Si algún miembro de la familia presenta sed intensa, llanto sin lágrimas, piel y mucosas secas, y ojos hundidos (en niños pequeños mollera hundida), acudir a la unidad de salud más cercana.
· Mantenerse en el interior de la casa o de algún edificio. Si no se cuenta con aire acondicionado, procurar estar en áreas menos soleadas, recordando que los ventiladores no enfrían sino que sólo impulsan el aire caliente.