Una investigación del Instituto Nacional de Perinatología demostró que muchas de las mujeres que esperan bebé presentan anemia Una de cada cuatro mujeres presenta anemia por deficiencia de hierro, situación que puede repercutir en un deficiente desarrollo neuronal del producto, bajo peso al nacer y prematurez; en tanto que la madre puede presentar mayor susceptibilidad a infecciones, disminución de la capacidad en el trabajo e incluso riesgo de muerte.
La doctora Esther Casanueva, investigadora del Instituto Nacional de Perinatología de la Secretaría de Salud, dio a conocer que si bien está demostrada la efectividad del hierro para prevenir la anemia, es necesario estudiar a fondo sus efectos, tanto positivos como negativos, en la dosis recomendada por la Organización Mundial de la Salud, la cual es de 60 miligramos diarios.
Se encontró que entre la semana 20 y 28 de gestación, y a partir de esta última un esquema de cada siete días, haciendo lo mismo con otro grupo pero a la inversa.
En ambos grupos se encontraron concentraciones normales de una sustancia llamada hemoglobina, necesaria para evitar la anemia; sin embargo, en periodos de suplementación diaria una reacción llamada estrés oxidativo, que es negativo para el funcionamiento celular.
Ante estos resultados, la especialista propuso hacer una revisión de las recomendaciones actuales de la suplementación con hierro en las mujeres embarazadas con el fin de tener mejores resultados, y sugirió -por ejemplo- suministrar 120 miligramos una vez por semana en lugar de 60 miligramos diarios, además de las mediciones correspondientes para evitar la deficiencia de esta sustancia.
Dijo que la anemia por deficiencia de hierro es un problema predominante en mujeres embarazadas a nivel mundial, independientemente de su nivel socioeconómico, debido a que su organismo tiene mecanismos para eliminar este elemento que en concentraciones altas es tóxico. Esta situación se agrava porque aunado a lo anterior, durante la menstruación lo elimina y se produce una deficiente absorción.
Uno de los factores que también contribuye es la parasitosis, que se presenta sobre todo en mujeres que viven en la zona sureste del país, debido a su bajo nivel socioeconómico con la consecuente deficiencia de condiciones higiénicas, además de que algunos parásitos se pegan al intestino, y producen sangrado que se desecha a través de las heces fecales, generando no sólo una nula absorción, sino pérdida del hierro que ya se tenía.