El cáncer en todas sus modalidades ocupa los primeros lugares en tasas de mortalidad en casi todos los grupos de edad y representa un problema de salud pública importante por el impacto social, emocional, económico, laboral, familiar e individual.
Sin embargo, en este Día Mundial del Cáncer, las noticias para los niños y jóvenes con cáncer y para sus familias son alentadoras, porque ya no tendrán que suspender sus tratamientos por falta de recursos económicos, ya que a través del Seguro Popular, el gobierno federal y la sociedad han aportado recursos al Fideicomiso de Protección Social en Salud, que se canalizarán para los medicamentos y el tratamiento médico de los menores de 18 años que padecen cáncer.
El 6 de enero de 2005, el Presidente Vicente Fox Quesada creó el Consejo Nacional para la Prevención y el Tratamiento del Cáncer en la Infancia y la Adolescencia, cuya MISION es que todo menor diagnosticado con este padecimiento, pueda acceder de manera gratuita a los medicamentos y el tratamiento médico.
Esta gran iniciativa del presidente Fox, contará con el apoyo y el esfuerzo financiero de los organizaciones no gubernamentales y de la sociedad en su conjunto, con el propósito de salvar la vida de los niños y niñas que sufren esta grave enfermedad.
Las familias mexicanas con menores de 18 años con cáncer podrán acudir al Instituto Nacional de Pediatría y al Hospital Infantil de México “Dr. Federico Gómez” en el D.F y a muchos otros hospitales en los 31 estados que cuentan con este servicio.
Entre los tipos de cáncer que afectan a los menores está la Leucemia linfoblástica que constituye el 25 % de todos los cánceres en la edad pediátrica y representa aproximadamente el 75 % de todos los casos de leucemia en la infancia, que es el tipo de cáncer más común en estos grupos de edad y en muchos casos se puede curar.
Sin embargo, los medicamentos y el tratamiento son muy costosos, ya que el tiempo promedio que dura el tratamiento puede ser de más de 2 años y medio, más la vigilancia médica que puede ser hasta de 5 años, tiempo que se considera donde se considera prácticamente curado.
Ante la gravedad de estos hechos, el presidente Vicente Fox, preocupado porque todos los menores diagnosticados con leucemia linfoblástica no tengan que posponer su tratamiento por falta de recursos, tomó la iniciativa de que este cáncer infantil sea el primero que se cubra de forma gratuita a través de los recursos que se canalizan al fondo del Seguro Popular.
Sin embargo, se sabe que las necesidades son grandes y que el gobierno no puede trabajar solo, por lo que se ha convocado a la sociedad organizada, a través de algunas asociaciones civiles y empresas mexicanas que apoyan desde hace muchos años a niños con cáncer, para que solidariamente se pueda proporcionar ayuda de diversa índole, como transporte y hospedaje durante las visitas a los centros de atención médica, medicamentos para el tratamiento, terapias psicológicas a los enfermos y sus familiares y rehabilitación, entre otros servicios.
El Secretario de Salud, Julio Frenk Mora ha dicho que la educación es el futuro de la gente, pero la salud es su presente, y sin presente no hay futuro. Y esta frase aplica principalmente a los niños y jóvenes de México, que son la esperanza y porvenir de este país.