Un trasplante es una nueva oportunidad de vida

 
 
 
por: Asociación Renal Venados/Redacción
Fuente: esmas.com
 

En nuestro país son miles de pacientes que requieren un nuevo órgano y la disponibilidad de donadores es críticamente baja

 
“En México más de 100 mil pacientes se encuentran en lista de espera para recibir un trasplante de órgano y mantenerse en vida. De éstos, la gran mayoría sufre de insuficiencia renal crónica terminal, lo que produce un grave deterioro de su calidad de vida” afirmó el Lic. Alan Valladolid, Presidente de la Asociación Renal Venados.

El trasplante se presenta hoy día como un grave problema de salud en nuestro país ya que son miles de pacientes los que requieren un nuevo órgano y desafortunadamente la disponibilidad de donadores es críticamente baja.

Esta es la razón por la que la Asociación Renal Venados persigue acciones que motiven la cultura de donación en el país.

Al respecto, el Lic. Valladolid, paciente trasplantado y presidente de una asociación líder en el DF, integrada por pacientes de importantes centros médicos, explica que uno de los objetivos de la ARV es difundir y promover entre la población la cultura de donación de órganos con la intención de informar acerca de los beneficios del trasplante y elevar el número de trasplantes y la calidad de vida de muchos pacientes.

Se calcula que en México cada año se agregan a la lista de espera 6 mil pacientes en espera de un riñón. Al respecto, Alan Valladolid, comenta que el caso de pacientes en espera ha avanzado en los últimos años, y que “a pesar del incremento de la donación la cifra actual apenas representa una tercera parte de lo que realmente necesitamos”.

Por su parte, el Dr. Eduardo Mancilla, especialista en trasplantes y Jefe del Programa de Trasplante Renal en el Instituto Nacional de Cardiología, informa que el trasplante renal es la única alternativa terapéutica que permite a un paciente con insuficiencia renal lograr una rehabilitación completa.

Al ser un procedimiento muy complejo, en su realización intervienen una gran diversidad de profesionales que se encargan, en primer lugar, de valorar tanto al donador y receptor para determinar si el primero es una persona sana y candidato a donación, así como de establecer que el receptor está en las condiciones ideales para someterse a una intervención quirúrgica mayor.

”Diversos estudios se han realizado comparando la sobrevida de pacientes que se trasplantan con aquellos que permanecen en diálisis y que son candidatos a trasplante, demostrando que tanto la sobrevida como la calidad de vida son significativamente mejores en aquellos pacientes que se someten a un trasplante” comenta el especialista.

De acuerdo con el médico especialista, el proceso no termina con el trasplante del órgano, sino que el paciente tiene que ser sometido a un proceso posterior donde es informado sobre las ventajas y riesgos del trasplante efectuado, la importancia del apoyo familiar, el apoyo multidisciplinario y el tratamiento inmunosupresor adecuado que requiere para evitar el rechazo del órgano y que le permite vivir más y mejor.

De acuerdo con las cifras de la SSA, en el año 2004 se realizaron 1,100 trasplantes de riñón (donador vivo y cadavérico), lo que convierte al riñón en el órgano más demandado para el trasplante en México.

¿En qué consiste el trasplante?
La donación de un riñón puede llevarse a cabo de diversas formas. Se llama Donación Viva cuando la donación proviene de un familiar y Donación Cadavérica cuando el órgano le pertenecía a una persona que falleció por muerte cerebral, lo que significa que el daño causado por un traumatismo, una hemorragia cerebral, por una herida con arma de fuego o un accidente vehicular es irreversible.

Al respecto, el Presidente de ARV señala que la de donación de órganos es un acto totalmente altruista e incondicional que muchas veces se encuentra obstaculizado por la falta de información en la población. En el caso de donación viva, la población y la comunidad de pacientes no está informada que la Ley General de Salud tuvo importantes reformas en las que se señala que, a diferencia de años anteriores, se concede el derecho de la donación a personas no relacionadas genéticamente con el paciente, como es el caso de los cónyuges y amigos.

En cuanto a la donación cadavérica, los aspectos culturales y religiosos, y la falta de información (mitos) en el familiar de un paciente con muerte cerebral, limitan el aumento de donaciones. “Por un lado los familiares no entienden la muerte cerebral y por otro, no pueden eliminar los tabúes que trae consigo la muerte”.

“Estamos seguros que la mejor manera de hacerse en vida donador de órganos es a través de organizaciones altruistas que promuevan la donación, portar las tarjetas de donador y sobre todo, hablar con nuestros seres cercanos y queridos, haciéndoles saber nuestra decisión de donar nuestros órganos cuando ya no nos sirvan, de tal manera que, en el caso de tener la desgracia de sufrir muerte cerebral, cabalmente demostrada, nuestros familiares respeten nuestro deseo y podamos obsequiar a otra persona una segunda oportunidad de vida”.

“Buscar un mayor número de trasplantes es nuestro objetivo; prolongar y mejorar la calidad de vida de quienes lo esperan es el compromiso, asegurándoles la Segunda Oportunidad de Vida” finaliza Alan Valladolid, líder de la Asociación Renal Venados.

 
 
 
Hoy por ti, mañana quizá por mí. Donar órganos, cultura que debemos desarrollar.
Hoy por ti, mañana quizá por mí. Donar órganos, cultura que debemos desarrollar.
Foto: esmas.com
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