El estrés suele ser el culpable de todo. Es cierto que un estado de estrés permanente puede perjudicar la salud y contribuir al insomnio, la depresión, la ansiedad, la obesidad, las enfermedades cardiacas y otros problemas.
Pero esa es sólo una cara de la moneda, según los datos de Women’s HealthSource de Clínica Mayo. El estrés (agudo) momentáneo, en realidad, puede mejorar el sistema inmunológico, promover la longevidad y ayudarle a responder ante los desafíos de la vida. Es que la vida sin ningún estrés sería aburrida, por así decirlo. El estrés en niveles controlables puede hacer emocionante el desafío de una tarea y puede aumentar su potencial de productividad y éxito.
Debido a que el estrés mismo no es necesariamente bueno ni malo, sus efectos positivos o negativos dependen de la capacidad personal para tolerarlo.
Una forma de evitar una sobrecarga de estrés es elegir actividades positivas y relevantes en lugar de las que conllevan una carga emocional innecesaria. Respecto a los factores de estrés inevitables, como traumas o pérdidas, se puede aprender métodos constructivos para manejarlos al concentrarse en los factores controlables, tales como: cuidar de su persona mediante la alimentación y el ejercicio; mantener una actitud positiva, y buscar ayuda cuando la necesite.
IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.