Las bajas temperaturas y los cambios climáticos que se presentan durante los meses de octubre a marzo propician el aumento de casos de infecciones respiratorias en niños, enfermedades que pueden complicarse e incluso llegar a neumonías, que comprometen la vida de los pequeños.
“Es en estos meses de otoño e invierno cuando se presentan en mayor número de infecciones respiratorias como gripes, faringitis, otitis media, sinusitis y neumonías” señaló el doctor Luis Xochihua Díaz, jefe del Departamento de Infectología III del Instituto Nacional de Pediatría.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, las infecciones respiratorias son la segunda causa de mortalidad en menores de cinco años, solamente antecedidas por las infecciones gastrointestinales. Sin embargo, el doctor Xochihua explicó que durante la temporada de otoño e invierno “las cifras cambian, ya que en el periodo de octubre a marzo las bajas temperaturas y los cambios climáticos propician que las infecciones respiratorias agudas sean la principal causa de muerte en infantes”.
El pediatra mencionó que las infecciones respiratorias agudas son padecimientos perfectamente prevenibles y en esta época del año los padres juegan un papel clave para evitar que los pequeños se contagien de estas enfermedades.
“Las medidas de prevención que deben tener los padres son: evitar los cambios bruscos de temperatura, mantener abrigados a los niños, darles constantemente líquidos, frutas y verduras que contengan vitaminas A y C para reforzar el sistema inmunológico de los pequeños, asegurarse que tengan un esquema de vacunación completo y evitar fumar cerca de ellos” agregó.
El doctor Xochihua Díaz precisó que estos padecimientos son causados tanto por virus como por bacterias, por ello “es importante acudir al médico pediatra en caso de que se presenten los primeros síntomas como tos, obstrucción y secreción nasal, dolor de garganta, ronquera, dolor de oído y dificultad para respirar pues sólo un especialista puede manejar el padecimiento y con ello evitar complicaciones mayores e incluso la muerte del pequeño”.
El también presidente de la Asociación Médica del Instituto Nacional de Pediatría comentó que en el caso de infecciones creadas por un virus, los pequeños pueden sanar de forma gradual pues su sistema inmunológico puede contrarrestar la acción del virus de manera natural, sin embargo para combatir infecciones respiratorias agudas originadas por alguna bacteria se requiere la utilización de antibióticos.
Agregó que “en muchas ocasiones los niños no se toman el medicamento tradicional por su mal sabor y lo vomitan; y en algunos casos, la dinámica de los padres no les permite estar todo el tiempo con los niños y prefieren utilizar medicamentos inyectados pues estos se administran una vez al día. El problema es que si no se sigue el tratamiento como el médico lo indica se puede crear resistencia por parte de la bacteria que inició la infección y esto hace que la enfermedad se complique”.
Afortunadamente, ya existen alternativas que permiten completar el tratamiento con antibióticos de manera más segura, tal como el médico lo haya indicado. Por ejemplo “hay una nueva tecnología denominada Neoclarosip, que consiste un nuevo dispositivo similar a un popote que tiene en su interior una dosis de claritromicina, uno de los antibióticos más utilizados para curar las infecciones respiratorias agudas, lo cual permite administrar el medicamento de manera sencilla, pues basta que el niño tome su bebida preferida a través del popote y una vez que succione el líquido estará tomando el medicamento”.
“Esta nueva tecnología permitirá que los niños completen su tratamiento sin ningún problema, pues cada popote cuenta con una dosis exacta de medicamento, se administra cada doce horas y es muy práctico para los padres pues pueden llevarlo a cualquier lado sin necesidad de refrigerarlo o prepararlo como sucede con otros antibióticos”, agregó.
Finalmente el especialista comentó que “las infecciones respiratorias agudas pueden ser controladas si se identifican y atienden adecuadamente. En ese sentido la participación de los padres de familia y del médico pediatra son primordiales pues así podrán tomar las mejores decisiones para controlar estos padecimientos y evitar complicaciones de salud en los pequeños e incluso la muerte”.
IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.