Parálisis facial, reversible en 90% de los casos

 
 
 
por: Agencia
Fuente: esmas.com
 

Infecciones, problemas circulatorios, golpes o tumores asociado a malformaciones congénitas son algunas de las causas

 
En la mayoría de los casos, la parálisis facial es repentina y depende de la causa que la originó. Se manifiesta con dolor detrás de la oreja y, posteriormente, imposibilidad para cerrar el ojo, escurrimiento de los líquidos al momento intentar beberlos, alteración de la elevación de la ceja y pliegues de expresión en la mitad de la cara afectada. Los síntomas empeoran durante los primeros días, para luego iniciar una lenta y progresiva recuperación, pues en 90% de los casos se logra la mejoría en dos o tres meses.

También ocurre desviación de la boca hacia el lado, disminución en el sentido por el sabor de los alimentos, esto ocurre porque los músculos del lado sano de la cara tienen mayor fuerza que los que fueron afectados, dando como resultado que haya mayor atracción hacia el lado sano. Con menor frecuencia, los pacientes se quejan de disminución del sabor de los alimentos y dolor por los ruidos intensos.

El nervio facial es el encargado de movimientos como levantar las cejas, cerrar los ojos, fruncir la nariz, mover la boca, sonreír, entre otros y se caracteriza por la falta de movilidad del nervio facial de algún lado de la cara, el cual es el encargado de proporcionar impulsos a los músculos.

La población más afectada por este mal son los adultos mayores de 50 años, en la misma proporción entre hombres y mujeres. La causa puede ser por infecciones, problemas circulatorios, golpes o tumores asociado a malformaciones congénitas.

Para tratar este padecimiento, el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía "Dr. Manuel Velasco Suárez" (INNN), cuenta con una clínica especializada, que desde su inicio ha atendido a más de cinco mil 600 pacientes, lo que la coloca como la más importante en América Latina.

El nervio facial tiene su inicio desde el cerebro, atraviesa el oído, y sale debajo de la oreja hacia la cara, donde se divide en múltiples ramas, cada una destinada en forma especial para cada músculo del rostro.

Este nervio además de ser encargado de la movilidad de la cara, junto con otros conductos nerviosos, ayuda a distinguir los sabores de los alimentos. Es además responsable del movimiento de un pequeño músculo dentro del oído que evita que sonidos intensos puedan dañar al sistema auditivo.

El tratamiento debe determinar su origen para poder establecer la terapia adecuada; brindar protección al ojo del área dañada a través de gotas, pomadas, parches o lentes y realizar ejercicios de rehabilitación y psicoterapia.

Finalmente, se recomienda no utilizar tratamientos alternativos como estimulación eléctrica, acupuntura o masajes con vibradores, ya que pueden ocasionar daño permanente como contracciones involuntarias.

 
 
 
Afecta a hombres y mujeres en la mismo proporción.
Afecta a hombres y mujeres en la mismo proporción.
Foto: esmas.com
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