Las enfermedades hepáticas son comunes en nuestros días. Esto se debe a que el hígado está expuesto a diferentes factores dañinos que afectan su funcionamiento, entre ellos, el consumo excesivo de alcohol.
Las enfermedades del hígado van desde hígado graso hasta padecimientos graves que pueden causar estado de coma, como la encefalopatía hepática.
La encefalopatía es una enfermedad que presenta el 70% de los pacientes después de una patología hepática como la cirrosis. Consiste en un trastorno reversible de las funciones cerebrales, que afecta las funciones intelectuales, la personalidad, la conciencia y las funciones neuromusculares.
Actualmente, además de una alimentación adecuada, es recomendable acudir con el médico especialista que le recomiende el tratamiento más adecuado.
“Anteriormente los gastroenterólogos no teníamos una alternativa de tratamiento para la encefalopatía hepática. Hoy en día, en el mercado mexicano contamos con L-ornitina y L-aspartato (Hepa-Merz), el cual representa una innovación terapéutica, en un área que no había tenido desarrollo en el tratamiento.”, sostiene el Dr. Rafael Pérez Huacuja, gastroenterólogo y endoscopista certificado por el Consejo Mexicano de Gastroenterología.
Además de un adecuado tratamiento, los pacientes con enfermedades hepáticas deben tomar en cuenta varias recomendaciones:
1. Reducir el consumo de alcohol. Es difícil determinar cuáles son las cantidades dañinas de etanol en el cuerpo, pues cada persona lo procesa de acuerdo a la capacidad de su hígado. Sin embargo, es mejor ingerirlo en cantidades limitadas.
2. Consuma frutas y verduras. ¿Por qué es tan común esta recomendación? Son fuente de vitaminas y minerales y se encargan de reforzar el sistema inmunológico y el hígado. Se recomienda ingerirlas cinco veces al día.
3. Coma cinco veces al día. Pensar en tomar alimentos cinco veces puede ser difícil, pero lo cierto es que este hábito permite al hígado procesar correctamente la comida, pues tiene más facilidad para hacerlo que cuando se sobrecarga con cantidades muy grandes de alimentos.
4. Coma siempre lenta y concientemente. Cuando tenemos en mente lo que vamos a comer, evitamos el consumo excesivo y permitimos una buena digestión de los mismos.
5. Origen de los alimentos. Actualmente encontramos productos que contienen sustancias ajenas como conservadores, saborizantes, etc. Consumir los alimentos en su forma más simple es benéfico sobre todo para las personas enfermas del hígado.
Aunque se ha minimizado la importancia del hígado, su adecuado funcionamiento y el cuidado constante que se le tenga frenan la aparición de enfermedades hepáticas, desde el hígado graso hasta la encefalopatía hepática. La adecuada alimentación no sólo mejora la calidad de vida de los pacientes con enfermedades hepáticas: también beneficia a quienes desean prevenir los padecimientos y optimizar el funcionamiento de lo que se conoce como el filtro del cuerpo.